Cementera Apasco S.A. no ha cumplido acuerdos de 40 años
Habitantes del Ejido Buenavista de Macuspana y la CODUC, solicitan a la SEDATU, reunión para revisar los acuerdos con la ahora Holcim México
VILLAHERMOSA, TABASCO. Habitantes del Ejido Buenavista de Macuspana, Tabasco, y la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas (CODUC) solicitaron a la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (SEDATU) una reunión para revisar los acuerdos que durante más de 40 años no ha cumplido la empresa cementera Apasco S.A., actualmente Holcim México.
Es un asunto que comenzó en 1979 cuando el gobierno federal, encabezado en ese entonces por José López Portillo, expropió más de mil 328 hectáreas del ejido Buenavista para otorgarselos a la cementara, que firmó una serie de compromisos para beneficiar a los ejidatarios que hasta ahora no ha cumplido.
Los documentos, firmados entre otros por el dirigente nacional de la CODUC, Marco Antonio Ortiz Salas, y el estatal, Eliseo de la Cruz, fueron recibidos por la Dirección de Concertación Social de la SEDATU, a cargo de Martha Patricia Macías Calderón.
Además, otros fueron dirigidos al titular de la SEDATU, Román Meyer Falcón, y a Jaime Hill Tinoco, director general de Holcim México.
Los afectados solicitan que en ese encuentro estén presentes los titulares del Registro Agrario Nacional (RAN) y de la Procuraduría Agraria.
Entre los acuerdos que la empresa, ahora llamada Holcim México no ha cumplido están «la implementación del pago de una regalía permanente del 1 por ciento sobre el valor del cemento en favor de los ejidatarios», así como la edificación de viviendas dignas a cada uno de ellos, afectados por el decreto expropiatorio.
La cementera deberá proceder a la creación y mantenimiento de un centro de capacitación de especialidades técnicas e industriales; además de asesorar y fomentar el establecimiento de comercios de primeras necesidades a bajo costo en conjunto con la planta y construir infraestructura de comunicaciones, agua potable, luz y drenaje para la comunidad, entre otras acciones.
La CODUC señaló que «ningún ejidatario afectado por la expropiación ha sido beneficiado ni antes, durante o después de que se encuentra funcionando la empresa, por lo que no ha cumplido con estos compromisos».
Es un asunto que comenzó en 1979 cuando el gobierno federal, encabezado en ese entonces por José López Portillo, expropió más de mil 328 hectáreas del ejido Buenavista para otorgarselos a la cementara, que firmó una serie de compromisos para beneficiar a los ejidatarios que hasta ahora no ha cumplido.
Los documentos, firmados entre otros por el dirigente nacional de la CODUC, Marco Antonio Ortiz Salas, y el estatal, Eliseo de la Cruz, fueron recibidos por la Dirección de Concertación Social de la SEDATU, a cargo de Martha Patricia Macías Calderón.
Además, otros fueron dirigidos al titular de la SEDATU, Román Meyer Falcón, y a Jaime Hill Tinoco, director general de Holcim México.
Los afectados solicitan que en ese encuentro estén presentes los titulares del Registro Agrario Nacional (RAN) y de la Procuraduría Agraria.
Entre los acuerdos que la empresa, ahora llamada Holcim México no ha cumplido están «la implementación del pago de una regalía permanente del 1 por ciento sobre el valor del cemento en favor de los ejidatarios», así como la edificación de viviendas dignas a cada uno de ellos, afectados por el decreto expropiatorio.
La cementera deberá proceder a la creación y mantenimiento de un centro de capacitación de especialidades técnicas e industriales; además de asesorar y fomentar el establecimiento de comercios de primeras necesidades a bajo costo en conjunto con la planta y construir infraestructura de comunicaciones, agua potable, luz y drenaje para la comunidad, entre otras acciones.
La CODUC señaló que «ningún ejidatario afectado por la expropiación ha sido beneficiado ni antes, durante o después de que se encuentra funcionando la empresa, por lo que no ha cumplido con estos compromisos».