Como acostumbran hacerlo “los representantes del pueblo”, presidente municipales, diputados, senadores y presidente de la República, “todo en lo oscurito”. El pasado 5 de junio, Enrique Peña Nieto, firmó 10 decretos por medio del cual suprime las vedas en algunas cuencas hidrológicas, quitando derechos a los núcleos agrarios y, por supuesto abriendo las puertas a la iniciativa privada para la explotación mediante concesiones o asignaciones previamente autorizadas por la Comisión Nacional del Agua.
Una tarea pendiente de ésta legislatura ha sido la Ley General de Agua, misma que no han podido acordar por la presión que desde la Sociedad Civil se ha estado haciendo, precisamente, porque la propuesta antes conocida como “Ley Korenfeld”, no busca otra cosa que la privatización del vital líquido. La propuesta ciudadana que desde el año 2015 se presentó al congreso “Agua para todos, agua para la vida”, busca garantizar el acceso equitativo y sustentable con la participación ciudadana. Razón por la cual, de la manera más impune, Enrique Peña Nieto, suprime mediante Decreto la veda a las cuencas hidrológicas.
No obstante, CONAGUA dice que no se está privatizando el agua. Preguntamos ahora entonces: ¿Cómo debemos entender lo que a la letra dice en el ARTÍCULO SEXTO DEL PRESENTE DECRETO? Los volúmenes disponibles, no comprometidos por medio de las reservas parciales que se establecen en el presente Decreto, se podrán explotar, usar o aprovechar mediante título de concesión o asignación previamente emitido por la Autoridad del Agua…
Ahora resulta que no sabemos leer ni entender… Este Decreto no es más que la cereza del pastel con la que Enrique Peña Nieto termina de privatizar nuestros recursos naturales.
Con sus ya tan conocidas Reformas Estructurales cedió el petróleo, la minería y ahora el agua, recurso indispensable para todo ser viviente.
Ojalá los ciudadan@s este 1 de julio al emitir su voto lo hagan de manera consciente, que tengan la claridad que votar es un derecho, que aquellos a quienes elegimos también tienen obligaciones y su principal tarea de velar por bien común y no solo de algunos cuantos. Necesitamos cambiar la clase política opresora del pueblo, necesitamos cambiar el sentido de la “Democracia que no existe en México”, necesitamos ser ciudadanos organizados y responsables para exigir y hacer valer todo lo que nuestra Constitución establece, como el derecho humano al agua en su artículo 4.
No podía esperar otra cosa de Enrique Peña, pues ha sido depredador de nuestros recursos naturales para favorecer a los grupos de poder cercanos a él. Sólo falta que privatice el aire que respiramos. Qué bueno que ya se va
Villahermosa, Tabasco, a 20 de junio de 2018.
CODEHUTAB, A.C.
La paz es fruto de la justicia
.