Cerrazón de Pemex radicaliza bloqueos
Miles de indígenas incomunican a Nacajuca y Jalpa de Méndez, al cerrar las carreteras que comunican a esos dos municipios con Villahermosa; mantienen bloqueados desde hace 8 días los accesos a más de 100 pozos petroleros
Villahermosa, Tab., 07 de abril.- Además de mantener cerrados desde hace 8 días los accesos a más de 100 pozos petroleros, miles de habitantes de comunidades indígenas incomunicaron a Nacajuca y Jalpa de Méndez, al bloquear las carreteras que comunican a Villahermosa con esos municipios, para exigir a Pemex que deje de evadir el pago de daños por el siniestro del pozo Terra 123, en Oxiacaque.
Bajo el ardiente sol, con pancartas en mano y entre consignas, los chontales acusaron que la cerrazón y sordera de parte de Petróleos Mexicanos, ha causado que suban de intensidad los reclamos al eludir durante meses, el pago de indemnizaciones a 50 mil familias afectadas por la explosión e incendio ocurrido el 27 de octubre del año pasado.
Entre las afectaciones que reclaman se encuentran daños a las viviendas por bretaduras causadas por las vibraciones de la actividad petrolera, oxidación de techos de láminas y alambrados como consecuencia de la lluvia ácida, que también ha destruido pastizales y cosechas, provocado muerte de animales de traspatio y peces por contaminación del agua, entre otras.
Por ello, miles campesinos de 78 comunidades colindantes al pozo Terra 123, como Oxiacaque, Guatacalca, Olcuatitan, así como los de la Zona Uno, cercanos al pozo Navegante 1, que comprenden los poblados de Mazateupa, Tapotzingo y Tecoluta, bloquearon alrededor de las 10 de la mañana todos los carriles de la carretera que comunica a Nacajuca con Villahermosa, a la altura de la ranchería Arroyo.
De la misma manera, los chontales inconformes protagonizaron otro bloqueo más en el entronque carretero de Jalpa-Cunduacán y Comalcalco, en el poblado Amatitán, dejando incomunicado a Jalpa de Méndez.
La protesta fue encabezada por la diputada Verónica Pérez Rojas y los delegados de las comunidades indígenas, que durante los últimos cuatro meses, han estado a la cabeza de los reclamos con el cierre de accesos a más de 100 pozos petroleros, con mega marchas y plantones en el Centro Administrativo de Pemex, en el fraccionamiento Carrizal, así como en la sede de la Secretaría de Gobierno, en vía Méndez.
También, han acusado a los alcaldes Pedro Landero López y Domingo García Vargas, de obstaculizar los pagos y las negociaciones con Pemex politizando el conflicto, por ello, el pasado 28 de marzo miles de campesinos cercaron los ayuntamientos de Nacajuca y Jalpa de Méndez, para exigir que se aparten.
Exigen que se cumpla los primeros acuerdos signados con las comunidades afectadas por el siniestro del pozo Terra 123, en el que la paraestatal se comprometió a bajar recursos directamente a través de los delegados municipales, ante la desconfianza que prevalece en torno a Landero López y García Vargas, quienes han sido acusados de “deshonestidad” y actos de “corrupción”.
La diputada Verónica Pérez Rojas, sostuvo que el bloqueo que se mantienen desde hace 8 días sobre una docena de puntos de acceso a más de 100 pozos petroleros, solamente afecta a los vehículos y maquinaria de Petróleos Mexicanos y sus contratistas.
También demandó al Gobierno del Estado, intervenga decididamente con la instalación de la mesa de trabajo del Grupo Interinstitucional, donde estén representados los habitantes de las zonas petroleras y los delegados municipales, porque son ellos los que deben de decidir las obras sociales que requieren sus comunidades.
“La verdad ya se tiene bastante tiempo y esta gente está durmiendo en sus laureles y este cierre se debe para que también el Gobierno del Estado coadyuve y pueda intervenir para la instalación de esta mesa interinstitucional”, puntualizó.
Dijo, que los indígenas no centran su lucha en la demanda de pago de dinero a la mano, sino que se realicen obras de beneficio para toda la comunidad como pavimentación de calles, acceso a servicios, escuelas, centros de salud, entre otras peticiones para reactivar la actividad agrícola y ganadera de la zona desbastada por décadas de actividad petrolera.