El Ciudadano.
Salomón Azar ¿Simulador?
En la renovación del nuevo PRI-Tabasco importa todo. El método, la forma, el candidato (a), pero sobre todo el proyecto. No se trata de aparentar, sino de detener el deterioro actual.
Revertir la imagen de un partido sin rumbo, desfondado, abandonado y perdedor, urge.
Ahora si los tiempos electorales están prácticamente en marcha y el CEN-PRI designó a Jorge Salomón Azar García como delegado en tiempos adversos, en los cuales la clase política está destanteada, desmoralizada, viendo de reojo el crecimiento de MORENA y las estrategias del PRD, atentos a cualquier guiño.
Entonces está claro que la organización del proceso interno requiere mucho tacto, visión interna y externa.
No es recomendable planificar escuchando las voces de quienes causaron la debacle (Roberto Madrazo Pintado, Manuel Andrade Díaz, Humberto Mayans Canabal, principalmente).
Sano sería si en verdad promueve y realiza un dialogo interno abierto, identificando, y sobre todo, reconociendo a los sectores y sus liderazgos.
Ubicando a la vieja guardia y a los nuevos cuadros. ¿El tema? El método de selección y las garantías de un ejercicio democrático.
Apenas en los primeros días de este año, Azar García anunció los recorridos de la segunda fase de acercamiento con la militancia.
En su agenda -según dijo- el 30 de enero es la fecha para concluir su diagnóstico político sobre el Partido. Por lo tanto, su reporte al CEN traerá la estrategia para encarar la renovación de la dirigencia. Eso se espera. Claro, si el ejercicio de sondeo en las bases se hizo con seriedad.
Interesa de igual forma el tiempo que durará la nueva dirigencia.
Recientemente el presidente del CDE, Miguel Ángel Valdivia de Dios, dejó entrever la posibilidad de una elección ordinaria para un periodo de cuatro años y no solo concluir el ciclo dejado por Erubiel Alonso Que. Es lo lógico.
Por eso se afirma: “el proyecto cuenta mucho”. Es planificar lo electoral venidero y proyectar el instituto político para los próximos diez años. Visionando regresar al poder, estableciendo alianzas, empoderando nuevos liderazgos y cobijando a los cuadros leales, a fin de evitar más fugas.
Obvio resulta que la renovación de los consejos municipal y estatal, así como los comités directivos municipales permitirán el reacomodo y reparto de poder entre los grupos. De igual forma será una guerra interna encarnizada. Sin embargo, es urgente y necesaria.
Por lo pronto, el juego está en la cancha del delegado nacional. Si no puede, sino quiere, si se deja acorralar por los arquitectos de este desastre. Bueno, que con su pan se lo coma.
Ahí está el Partido Verde de los “Madrazo”, quienes compraron un Partido con una puerta abierta, tan grande como la de San Pedro./// Casilda Ruíz Agustín, regidora de Centro ¿es la carta fuerte de los Fócil?.
No está quemada y fue pieza clave en el proceso electoral extraordinario en Centro. [email protected]