Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

El Ciudadano

MORENA, en la tierra de Caín y Abel



¿En realidad los tabasqueños estamos encabronados entre nosotros? De ser así ¿Es posible la reconciliación? ¿El ambiente político se presta?
    El 23 de marzo de este año, Adán Augusto López Hernández en calidad de candidato al gobierno estatal, afirmó ante reporteros: “Nosotros estamos seguros de que tenemos la confianza mayoritaria de los ciudadanos, somos la única opción política que le garantice a los tabasqueños, que vayamos a la transformación, al rescate de Tabasco y a la reconciliación de los tabasqueños”. Esto fue al término de la solicitud de registro de los 17 candidatos a alcaldes ante el IEPCT.
     El discurso aun lo acompaña y se antoja útil, a fin de alcanzar sus otras aspiraciones (rescatar y transformar; entendiendo que desde 1988 Tabasco ha experimentado una guerrilla electoral separatista, entre los seguidores de AMLO y los priistas, traducida también en la izquierda Vs los otros grupos de poder o los ricos en contra de todos los demás.
     En ese lapso y bajo es bandera los perredistas boicotearon pozos petroleros, hicieron plantones y marchas, alejando la inversión extranjera, según acusaron los priistas y sus aliados (empresarios y familias poderosas).
     A diario la infame historia de Caín y Abel se escenificó por todo el territorio estatal, los hijos se volvieron contra los padres, las familias, los compadres y vecinos se enfrentaron entre ellos. Tal es la historia local.
     Finalmente, el andresmanuelismo triunfó en el 2012 y arrasó en julio pasado; a pesar de esto no existe garantía sobre el serenamiento de las pasiones en esta tierra de calenturas y tan urgida de consensos.  
    Por eso la reconciliación podría ser un elemento sustantivo para el buen gobierno de AALH; no en vano Enrique Peña Nieto consensó el Pacto por México al inicio de su mandato y Arturo Núñez Jiménez lo emuló. Las sinergias son cruciales en toda recomposición o cambio de rumbo.
     Evidente es que Adán requerirá ser arropado después de dar a conocer el Plan Estatal de Desarrollo (2019-2024).
    Entonces, si su propuesta es fomentar el fraternalismo entre paisanos y tener un mandato exitoso, es menester que MORENA, sus representantes populares y futuros funcionarios observen la posición rampante en la cual se encuentra el PRI, la urgencia de reflectores que tienen los actores y grupos políticos perdedores (perredistas, pevemistas, panistas, etc.), en su afán por supervivir.
    Tienen que recordar que la lista nominal es cercana al millón 700 mil electores, de los cuales solo un poco más lo hicieron por el proyecto estatal en julio pasado. Al ser así, bien les vendría a varios de ellos unas píldoras de humildad y prudencia.
    Error es menospreciar el interés manifiesto de por lo menos cuatro fuerzas políticas por conseguir su registro como partido en la entidad y el encono creciente de los burócratas federales y estatales ante la falta de pago de sus prestaciones, muestra fiel de la convulsión eterna local.
    Efectivamente, la reconciliación se torna complicada, debido al regodeo frenético de la mayoría de los nuevos Senadores, Alcaldes, Diputados federales y locales emanados de ese movimiento, hombres y mujeres incapaces de aceptar la crítica social; lo más lamentable, de asumir la autocrítica.  
    Posturas que están provocando nuevas rencillas en las redes sociales y en todas las localidades, en donde los detractores y defensores de cada uno de ellos se despedazan sin piedad ni remordimientos.
    En la tarea, el dirigente estatal morenista César Burelo Burelo es quien debe ser el embajador de la paz y el amor entre los partidos y las demás fuerzas políticas locales.
    Un trabajo similar realizado en su momento por Candelario Pérez Alvarado cuando estuvo al frente del PRD, quien fue capaz de sentarse con sus homólogos del PAN, PANAL y PVEM en pro de un frente electoral; e incluso lo hizo con las huestes perredistas, ya en plena campaña, en favor de los candidatos morenos.
    El 1 de enero entra el nuevo gobierno; pero, también inicia el proceso de sucesión de todas las estructuras de poder; precisa entonces reflexionar sobre lo ocurrido con el PRD y su efímero ciclo de poder.
    Mientras tanto el mandatario estatal electo parece estar integrando un gabinete plural, casi de escándalo, en donde podrían aparecer ex aspirantes al gobierno como José Antonio de la Vega Asmitia; así como personalidades de diferentes fuerzas políticas (Guillermo Narváez Osorio, Armando Padilla Herrera, etc).
    Una acción verdaderamente unificadora /// [email protected]
 

 

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más