El Ciudadano
2019-Tabasco.
- El nuevo empoderamiento de la clase política híbrida
No podría ser de otra forma. Así como era casi imposible que MORENA-AMLO-Adán Augusto López Hernández pudieran rebasar en Tabasco el millón de votos en las elecciones pasadas, simplemente porque el número de votantes es casi el mismo y los otros contendientes también traían lo suyo; de igual manera, mucho de los funcionarios del gobierno entrante, tenían que ser rostros y nombres conocidos. Así de sencillo.
Forzosamente el nuevo mandatario constitucional tenía y tendrá que echar mano de ellos; y esto no debería escandalizar a nadie, debe recordarse que desde antes, durante y después de la campaña se pronunció a favor de la reconciliación, luego del tormentoso divisionismo engendrado entre los priistas-madracistas y los andresmanuelistas en los años 90´s, y recientemente entre los perredistas Vs los morenistas.
Además, los detractores de los recientes nombramientos y seguramente de los que vienen, deben aceptar que algunos de los nominados como Enrique Priego Oropeza, Presidente del Tribunal Superior de Justicia y Guillermo Narváez Osorio, titular de la SEP-Tabasco, son políticos que atraen simpatías en su favor y poseen valiosa experiencia.
Mientras que la presencia de Mario Llergo Latourniere en la Secretaría de Bienestar, Sustentabilidad y Cambio Climático, se explica al reconocer su trabajo jurídico en la defensa del voto.
Otros como José Teódulo Hernández Sánchez, Coordinador General de los Centros Integradores, representa a esa militancia combativa, leal y seguidora de AMLO, la que será bien representada con otros cuadros como Julio César de la Rosa Vidal, Julio Ernesto Bocanegra, Jorge Orlando Bracamontes y muchos más.
Nada importa que se jalen los pelos en un fingido ataque de indignación; para aquellos que lo hacen, va otro recordatorio.
El empoderamiento de una clase política híbrida-reciclada en la época contemporánea, se dio después del sexenio neomadracista, cuando enemigos de Roberto Madrazo Pintado, Manuel Gurria Ordoñez, Manuel Andrade Diaz; así como perredistas, blanquiazules, integrantes de la sociedad civil organizada, grupos religiosos y empresariales, entre otras fuerzas de poder, se aglutinaron entorno al Chelito Andrés Granier Melo, para sentarlo en la principal silla de gobierno estatal.
Así vimos en puestos claves a un Humberto Mayans Canabal, Aquiles Domínguez Cerino, entre otros; al finalizar ese desastroso sexenio, el solaztequista Arturo Núñez Jiménez se benefició de igual manera de priistas de la vieja guardia, aglutinados por él en la José María Pino Suárez, al igual de otros cuadros políticos incrustados en partidos emergentes como el PT y MC.
Figuras como Pedro Jiménez León, Francisco Peralta Burelo, Darvin González Ballina, entre otros, fueron notorios.
Entonces. ¿Cuál es el escándalo? En Tabasco todos nos conocemos. Nada nuevo hay bajo este sol tropical. Lo que sí se debe hacer es ponerles marcaje personal a todos, no como un proceso inquisidor, sino como un ejercicio netamente ciudadano, movidos por el espíritu de la cogobernanza.
La nueva clase gobernante en cambio, tiene que entender que el pueblo de Tabasco lleva 12 años inmerso en malos manejos de la administración pública y de que la promesa del nuevo gobierno, es transformar. /// [email protected]