Luis Sergio Guasso, subdirector de desarrollo de nuevos negocios de Petróleos Mexicanos, fue inhabilitado yan solo por tres meses por irregularidades detectadas en la asignación del contrato de mantenimiento a la red de 1,700 kilómetros de ductos e instalaciones de transporte y almacenamiento de hidrocarburos de Tabasco y sur de Veracruz.
Esta red del sistema de ductos de PEMEX, que por su antigüedad promedio de 28 años es considerada la más crítica y riesgosa para la rentabilidad de la empresa, pero sobre todo para la seguridad de la población tabasqueña/veracruzana y los trabajadores de PEMEX, fue asignada a la compañía estadunidense Energy Maintenance Service Group (EMS) y DMGP Servicios de integridad, por un periodo de 10 años.
El tecnócrata neoliberal y ahora evidenciado como corrupto Guasso Montoya, fue inhabilitado junto con Aurora Pierdant Grustein, gerente de contratos, y Guadalupe Campuzano, integrantes de su equipo en Pemex.
Cabe recordar que no fueron los únicos cómplices, pues hasta a la Asociación de Ingenieros Petroleros de México la utilizaron, para simular la participación en las licitaciones en carácter de contralor social “independiente”, para lo cual se prestó un ex administrador del Activo Macuspana.
El sistema 4 de ductos para “aseguramiento de la confiabilidad” (ni la burla perdonan) fue adjudicado el pasado primero de noviembre de 2007 por 394 millones de dólares.
Tal como lo denunció el Comité Nacional de la Energía y el Grupo Ingenieros Constitución del 17; además de ser un contrato innecesario y si un ardid para continuar el proceso privatizador y justificar la creación de negocios particulares a partir de PEMEX; presentaba un gran número de irregularidades, lo cual provocó que antes de dos años de su imposición, fuera cancelado por Carlos Morales Gil, director de Pemex Exploración Producción, quien así lo hizo para eludir su involucramiento y las penalizaciones que hoy le aplican a sus operadores.
Sergio Guasso y su equipo son los diseñadores de los contratos integrales para la exploración y producción, que inconstitucionalmente han permitido a las empresas privadas participar en toda la cadena de producción de crudo aplicado a campos maduros.
Guasso Montoya también fue el creador de los contratos para la explotación de gas en la cuenca de Burgos, localizada entre Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.
Esta inhabilitación, que empezó a contar desde el pasado 3 de octubre y terminará el 4 de enero, se da a unas cuantas semanas de que Pemex Exploración y Producción (PEP) divulgue la segunda licitación para seis campos maduros. Como el aprendiz de brujo de Walt Disney, será ahogado por sus malolientes obras.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF), en su revisión de la última cuenta pública correspondiente a 2009, comprobó que EMS no acreditó contar con la capacidad técnica para el mantenimiento de los ductos.
Pemex tampoco contó con el costo estimado del proyecto ni con la información que dio soporte a su cálculo, tales como cifras históricas, cotizaciones, contratos vigentes, cantidades de obra; por lo tanto, no debió haber iniciado la ejecución de los trabajos.
Se detectó, por ejemplo, que en instalaciones de Cárdenas PEP no contó con personal constante de residencia de obra que se encargara de la supervisión, vigilancia, control y revisión de los trabajos, ya que en la revisión y seguimiento de la bitácora de obra se encontró que desde enero de 2009 hasta el 22 de marzo de 2010, es decir durante 417 días, no se comprobó que el personal estuviera trabajando.
Pese a ello Pemex les pagó 666 millones 49 mil pesos correspondientes a 65 estimaciones de las que la ASF no encontró evidencia de que los trabajos se hubieran realizado.
No obstante la gravedad de las irregularidades detectadas en la licitación y en el contrato, acciones fraudulentas que sin ninguna dificultad pueden ser encuadradas como delitos en el Código Penal; la Secretaría de la Función Pública, a través de la Contraloría Interna de Pemex Exploración, sólo les aplicó a Guasso y otros servidores públicos la ridícula sanción de tres meses de suspensión laboral, lo cual a todas luces obedeció en un arreglo ”político” que una vez más habla de la impunidad.
Si a Sergio Guasso, Carlos Morales, Ramírez Corzo, Jesús Reyes Heroles y Juan José Suárez Coppel se les investigara por los Contratos de Servicios Múltiples de Burgos, los contratos para el mantenimiento de los cuatros sistemas de ductos de PEP y los Contratos Integrales de Servicios, no solo debería operar la destitución de los servidores que están activos, sino también la inhabilitación por veinte años y la promoción de los juicios penales que haya lugar, sin menoscabo que se les puedan acumular más cargos por otros muchos latrocinios que la Contraloría Interna de PEMEX y la Secretaría de la Función Pública conocen y no cumplen con su deber.
Por la sanción a Sergio Guaso y a otros de su grupo, se debe agradecer también a los periodistas Ana Lilia Pérez y Nancy Flores de Contralínea, a la misma Ana Lilia por la inclusión del tema en su importante libro de denuncia “Camisas Azules Manos Negras”, a Rosalía Vergara de Proceso y a Israel Rodríguez de la Jornada, por el seguimiento incansable de estos atracos a la Nación.
El Comité Nacional de Estudios de la Energía, A.C. y el Grupo Ingenieros Pemex Constitución del 17 pusieron a la luz los propósitos y consecuencias de este despojo, denunciando el ilícito por el que ahora se sanciona a Guasso.
Sin embargo, esta denuncia solicitando la intervención de las diversas autoridades incluyendo a la Procuraduría General de la República cayó en el vacío, pues los legisladores no hicieron nada de lo solicitado como fue el caso de Graco Ramírez, pero que al llamar la atención en ese asunto, derivó en la revisión de la ASF.
De ninguna manera se puede considerar suficiente este resultado, así que se deberá continuar denunciando en lo posible los actos privatizadores, desnacionalizantes, así como la corrupción e impunidad con la que están vaciando a Petróleos Mexicanos para favorecer intereses de particulares.
Desafortunadamente, a la vuelta de los años estaremos leyendo la crónica del fraude que significan también los Contratos Integrales de los Campos Maduros de Magallanes, Santuario y Carrizo y los que le sigan, SI NO LOS DETENEMOS.
Esta red del sistema de ductos de PEMEX, que por su antigüedad promedio de 28 años es considerada la más crítica y riesgosa para la rentabilidad de la empresa, pero sobre todo para la seguridad de la población tabasqueña/veracruzana y los trabajadores de PEMEX, fue asignada a la compañía estadunidense Energy Maintenance Service Group (EMS) y DMGP Servicios de integridad, por un periodo de 10 años.
El tecnócrata neoliberal y ahora evidenciado como corrupto Guasso Montoya, fue inhabilitado junto con Aurora Pierdant Grustein, gerente de contratos, y Guadalupe Campuzano, integrantes de su equipo en Pemex.
Cabe recordar que no fueron los únicos cómplices, pues hasta a la Asociación de Ingenieros Petroleros de México la utilizaron, para simular la participación en las licitaciones en carácter de contralor social “independiente”, para lo cual se prestó un ex administrador del Activo Macuspana.
El sistema 4 de ductos para “aseguramiento de la confiabilidad” (ni la burla perdonan) fue adjudicado el pasado primero de noviembre de 2007 por 394 millones de dólares.
Tal como lo denunció el Comité Nacional de la Energía y el Grupo Ingenieros Constitución del 17; además de ser un contrato innecesario y si un ardid para continuar el proceso privatizador y justificar la creación de negocios particulares a partir de PEMEX; presentaba un gran número de irregularidades, lo cual provocó que antes de dos años de su imposición, fuera cancelado por Carlos Morales Gil, director de Pemex Exploración Producción, quien así lo hizo para eludir su involucramiento y las penalizaciones que hoy le aplican a sus operadores.
Sergio Guasso y su equipo son los diseñadores de los contratos integrales para la exploración y producción, que inconstitucionalmente han permitido a las empresas privadas participar en toda la cadena de producción de crudo aplicado a campos maduros.
Guasso Montoya también fue el creador de los contratos para la explotación de gas en la cuenca de Burgos, localizada entre Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.
Esta inhabilitación, que empezó a contar desde el pasado 3 de octubre y terminará el 4 de enero, se da a unas cuantas semanas de que Pemex Exploración y Producción (PEP) divulgue la segunda licitación para seis campos maduros. Como el aprendiz de brujo de Walt Disney, será ahogado por sus malolientes obras.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF), en su revisión de la última cuenta pública correspondiente a 2009, comprobó que EMS no acreditó contar con la capacidad técnica para el mantenimiento de los ductos.
Pemex tampoco contó con el costo estimado del proyecto ni con la información que dio soporte a su cálculo, tales como cifras históricas, cotizaciones, contratos vigentes, cantidades de obra; por lo tanto, no debió haber iniciado la ejecución de los trabajos.
Se detectó, por ejemplo, que en instalaciones de Cárdenas PEP no contó con personal constante de residencia de obra que se encargara de la supervisión, vigilancia, control y revisión de los trabajos, ya que en la revisión y seguimiento de la bitácora de obra se encontró que desde enero de 2009 hasta el 22 de marzo de 2010, es decir durante 417 días, no se comprobó que el personal estuviera trabajando.
Pese a ello Pemex les pagó 666 millones 49 mil pesos correspondientes a 65 estimaciones de las que la ASF no encontró evidencia de que los trabajos se hubieran realizado.
No obstante la gravedad de las irregularidades detectadas en la licitación y en el contrato, acciones fraudulentas que sin ninguna dificultad pueden ser encuadradas como delitos en el Código Penal; la Secretaría de la Función Pública, a través de la Contraloría Interna de Pemex Exploración, sólo les aplicó a Guasso y otros servidores públicos la ridícula sanción de tres meses de suspensión laboral, lo cual a todas luces obedeció en un arreglo ”político” que una vez más habla de la impunidad.
Si a Sergio Guasso, Carlos Morales, Ramírez Corzo, Jesús Reyes Heroles y Juan José Suárez Coppel se les investigara por los Contratos de Servicios Múltiples de Burgos, los contratos para el mantenimiento de los cuatros sistemas de ductos de PEP y los Contratos Integrales de Servicios, no solo debería operar la destitución de los servidores que están activos, sino también la inhabilitación por veinte años y la promoción de los juicios penales que haya lugar, sin menoscabo que se les puedan acumular más cargos por otros muchos latrocinios que la Contraloría Interna de PEMEX y la Secretaría de la Función Pública conocen y no cumplen con su deber.
Por la sanción a Sergio Guaso y a otros de su grupo, se debe agradecer también a los periodistas Ana Lilia Pérez y Nancy Flores de Contralínea, a la misma Ana Lilia por la inclusión del tema en su importante libro de denuncia “Camisas Azules Manos Negras”, a Rosalía Vergara de Proceso y a Israel Rodríguez de la Jornada, por el seguimiento incansable de estos atracos a la Nación.
El Comité Nacional de Estudios de la Energía, A.C. y el Grupo Ingenieros Pemex Constitución del 17 pusieron a la luz los propósitos y consecuencias de este despojo, denunciando el ilícito por el que ahora se sanciona a Guasso.
Sin embargo, esta denuncia solicitando la intervención de las diversas autoridades incluyendo a la Procuraduría General de la República cayó en el vacío, pues los legisladores no hicieron nada de lo solicitado como fue el caso de Graco Ramírez, pero que al llamar la atención en ese asunto, derivó en la revisión de la ASF.
De ninguna manera se puede considerar suficiente este resultado, así que se deberá continuar denunciando en lo posible los actos privatizadores, desnacionalizantes, así como la corrupción e impunidad con la que están vaciando a Petróleos Mexicanos para favorecer intereses de particulares.
Desafortunadamente, a la vuelta de los años estaremos leyendo la crónica del fraude que significan también los Contratos Integrales de los Campos Maduros de Magallanes, Santuario y Carrizo y los que le sigan, SI NO LOS DETENEMOS.