El compromiso institucional con la seguridad, la vida y la integridad de las mujeres en Tabasco se traduce en acciones contundentes. A través de un trabajo coordinado entre las autoridades ministeriales y el Poder Judicial del Estado, la entidad avanza en la consolidación de un sistema de justicia que procesa y sanciona con estricto rigor el delito de feminicidio, emitiendo resoluciones ejemplares con una rigurosa perspectiva de género (el método legal para juzgar reconociendo las desigualdades y la violencia sistemática contra las mujeres).
Aunque las estadísticas oficiales ubican a Tabasco con una baja incidencia en este delito en comparación con el promedio nacional, la política de cero tolerancia estatal dicta que ningún caso quede impune. El mensaje es claro: aquellos que atenten contra la vida de una mujer enfrentarán las consecuencias máximas que la ley estipula.
Sentencia máxima en Macuspana: 60 años tras las rejas
Uno de los golpes más significativos contra la impunidad se consolidó con la sentencia condenatoria dictada en contra de Esmelin “N”, hallado culpable del feminicidio de una mujer perpetrado en junio de 2018 en el municipio de Macuspana.
El sentenciado logró evadir la acción de la justicia durante tres años, tiempo en el que permaneció prófugo. Sin embargo, las labores de inteligencia y el seguimiento de la Fiscalía local permitieron su localización y captura.
Tras un minucioso desahogo de pruebas y el desarrollo del juicio oral, el Tribunal determinó imponerle una pena de 60 años de prisión —la pena máxima prevista para este delito en la legislación aplicable—. Además de la privación de la libertad, el juez dictó las siguientes sanciones financieras y de restitución:
- Una multa económica equivalente a mil días.
- El pago obligatorio de una indemnización económica.
- La cobertura total de los gastos funerarios.
- El derecho a la reparación integral del daño en favor de las víctimas indirectas (los familiares y dependientes de la víctima original).
Con este fallo se fortalece el principio de legalidad, demostrando que el paso del tiempo no es obstáculo para la aplicación de la ley cuando se resguarda el debido proceso.
El caso de "La Pólvora": Cierre definitivo a un feminicidio emblemático
Dos feminicidios ocurridos en Tabasco concluyeron con condenas de 50 y 60 años de prisión, además de indemnizaciones y reparación del daño para las familias.
La eficacia en la impartición de justicia también quedó de manifiesto al ratificarse la resolución de un caso que conmocionó a la sociedad tabasqueña: el feminicidio ocurrido el 1 de noviembre de 2015 en el Parque La Pólvora, en la capital del estado, Villahermosa.
El responsable del crimen, Osmar “N”, quien mantenía un vínculo sentimental con la víctima al momento de los hechos, huyó del estado y eludió a las autoridades durante varios años. Tras una exhaustiva búsqueda, fue capturado, extraditado y sometido a un riguroso proceso penal.
Una vez acreditada su plena responsabilidad en el delito, el imputado recibió una condena de 50 años de prisión. Esta resolución no solo quedó firme en primera instancia, sino que ya fue formalmente confirmada por una de las salas de apelaciones del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), ordenando además:
- El pago de una multa de mil días, equivalente a 70 mil 100 pesos.
- Una sanción por concepto de reparación del daño que asciende a más de 436 mil pesos.
Coordinación institucional y perspectiva de género
Estos históricos fallos judiciales no son hechos aislados, sino el resultado de una estrategia integral donde interactúan la Fiscalía General del Estado (FGE) y los jueces del Poder Judicial. La aplicación de criterios jurisdiccionales con perspectiva de género permite que los procesos no se traten como homicidios comunes, sino que se visibilice el contexto de violencia machista, las relaciones de poder y la crueldad implícita en la violencia extrema contra las mujeres.
Con estas sentencias, las instituciones del Estado de Tabasco reiteran que los derechos humanos de las víctimas son la prioridad central del sistema judicial, garantizando que quienes cometan estos crímenes paguen ante la sociedad con las penas más altas que permite el derecho penal.
TomaNota:
- Esmelin “N” fue sentenciado a 60 años de prisión por un feminicidio ocurrido en 2018 en Macuspana.
- Osmar “N” recibió una condena de 50 años por un feminicidio cometido en 2015 en Villahermosa.
- Ambos casos incluyen multas económicas y medidas de reparación del daño para familiares de las víctimas.
- Las resoluciones fueron emitidas bajo criterios de perspectiva de género.