PAJARITOS ¡SI DEJA!
Rocío Nahle / Comité Nacional de Estudios de la Energía
Hace 44 años, el Complejo Petroquímico Pajaritos fue el primero que se construyó en México.
Correspondiendo a su misión nacionalista para crecer, fomentar y proteger a la industria química en el país, diversas empresas se instalaron a su alrededor para elaborar productos secundarios, detonando la creación de empleos y consolidando la zona industrial en Coatzacoalcos.
En Pajaritos se instalaron las plantas de acetaldehído, oxido de etileno, MTB, clorados I, clorados II, clorados III, percloroetileno, etileno I, etileno II, planta criogénica, servicios auxiliares I, II y III (producción de agua tratada, electricidad y vapor) talleres de torno, soldadura y pailería; y todo un complejo sistema de almacenamiento, distribución y movimiento de productos (vías férreas, líneas hacia la terminal marítima y despacho de pipas y tanques).
Por 30 años se estableció una estructura de mantenimiento capaz de realizar el cambio inmediato de piezas y equipos estratégicos.
Unas aéreas se modernizaron y otras se mantuvieron trabajando con el diseño original por considerarlas nobles en su proceso.
Al paso del tiempo también se instalaron quemadores sin humo e incineradores para controlar y disminuir las emisiones contaminantes.
Pero en la última década esta infraestructura se abandonó, cerraron plantas e importantes cadenas productivas, se liquidó y jubiló a personal altamente calificado, la comercialización de los productos se malbarató, mientras que la dirección de Pemex Petroquímica se limitó a observar los números en los estados financieros desde las cómodas oficinas de la ciudad de México sin tomar serias medidas en el asunto.
EXBANQUERO CON SALINAS, AHORA ZAR DEL CLORO
El ex banquero Antonio del Valle (Bital y Bancrecer) al amparo de las privatizaciones, formó y consolidó al grupo Mexichem.
En la zona sur comenzó con la adquisición de lo que fuera Cloro de Tehuantepec, posteriormente se hizo de la infraestructura de la Azufrera de Jaltipan , de Cdysa Bayer, de la producción de fertilizantes en Minatitlán y hasta de algunas instalaciones de lo que fuera Fertimex en Coatzacoalcos; obteniendo estas empresas a precios de ganga pero siempre con la mira de introducirse en Pemex a través de Pajaritos.
Hace 10 años, las acciones que Pemex tenía en Cloro de Tehuantepec prácticamente desparecieron pasando a manos de la recién formada Mexichem. Como siguiente paso se intentó, mediante un comodato, ceder la planta de clorados III de Pajaritos productora de Cloruro de Vinilo a esta empresa privada, sin tener éxito. Ahora, con Felipe Calderón le entregan a este capitalista el control del 100 por ciento del complejo, lo que equivale a ceder a un particular, una “REFINERIA” propiedad de la nación.
SI NO DEJA, SE DEJA
Se contempla una alianza entre ambas empresas y legalmente se escudan en un permiso otorgado por la Comisión Federal de Competencia, ente dependiente de la Secretaria de Economía, para según ellos, coinvertir 560 millones de dólares, de los cuales Mexichem invertirá 60 millones, el resto lo pondrá Pemex.
Justifican de que con esta alianza producirán 400 mil toneladas anuales de cloruro de vinilo, cuando es la actual capacidad de diseño, incluso en el 2003 PEMERX le invirtió 2 mil 500 millones de pesos en su reconfiguración.
Para evitar que se denuncie a Mexichem de que estaría incurriendo en una práctica monopólica (convertido en el único que produce, transforma y suministra el cloro y el plástico industrial PVC) en América Latina, pretenden utilizar prestanombres o hacer un cambio en la razón social de la planta de suministro de cloro ubicada en Coatzacoalcos.
Feliz como empresario consentido del sistema, Del Valle reivindica la frase “empresa que no deja, se deja” y la política de “ir siempre por lo ya hecho, no construir”. Si Pajaritos no dejara, lo más seguro es que Del Valle no estaría insistiendo; por tanto, es un hecho que PEMEX si deja y mucho.
En tanto, prácticamente, está programado el abordaje para entrar en diciembre al control del Complejo Petroquímico; algunos Legisladores Federales contemplan interponer un amparo de inconstitucionalidad por violentar la carta magna y la ley de Petróleos Mexicanos, donde se establece que no puede haber alianzas ni asociaciones en propiedad de la nación, ya que con esto se establecería un precedente muy peligroso.
Extraña sobre manera, que ya personal de Mexichem esté adentro de las instalaciones de Pemex Pajaritos, pese a que el Consejo de Administración y el Comité de Proyectos Estratégicos no ha avalado esta alianza. ¿A qué se atiene Don Antonio? … ¿Y el STPRM? Bien gracias.
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Ley de Ingresos: finanzas petrolizadas
Aroa de la Fuente
La Ley de Ingresos de la Federación para el año 2012, recientemente aprobada en el Congreso de la Unión, prevé ingresos por 3 billones 706 mil millones 922 mil pesos.
Mientras que la propuesta del Ejecutivo contemplaba un crecimiento real de 2.4 por ciento respecto a los ingresos aprobados para 2011, las y los diputados añadieron 59 mil 15 millones de pesos a lo previsto por el Presidente.
No es de sorprenderse: en 2012 habrá elecciones federales y es natural que los actores políticos, en este caso las y los diputados, busquen la máxima cantidad de recursos posibles para maximizar las posibilidades de que sus compañeros de partido ganen las elecciones.
Sin embargo, el dictamen aprobado por los diputados y senadores no modifica sustancialmente la política de ingresos del gobierno federal.
A pesar de las distintas alertas sobre la necesidad de que las finanzas púbicas dejen de depender de los hidrocarburos, la inminencia de las campañas políticas hace que pocos se quieran arriesgar a hacer los cambios que, en materia de ingresos, necesita el país.
Así, no se impulsó la recaudación tributaria, pese a que México se sitúa a la cola de la OCDE (por debajo del 10 por ciento) en cuanto al porcentaje del PIB que representan estos ingresos.
Por el contrario, se previó una caída de 2.5 por ciento en términos reales en la recaudación de impuestos; compensada por un aumento de 10.3 por ciento de los ingresos procedentes de la explotación del petróleo. Ello como resultado de la subida en el precio del petróleo, estimada para 2012 en 84.9 dólares por barril frente a los 65.4 de 2011.
Un precio del petróleo alto presenta serios riesgos para asegurar el gasto público del año entrante debido a la gran volatilidad de los costos de este hidrocarburo. Sobre todo si se considera la inestabilidad económica mundial que aún persiste y los reducidos recursos con que cuenta actualmente el Fondo de Estabilización de los Ingresos Petroleros, los cuales ascienden a 18 mil 364 millones de pesos. Es decir, apenas 5 por ciento del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2012.
Para poner estas cifras en perspectiva aquí un dato: durante la crisis de 2009 se dejaron de recibir 187 mil 417 millones de pesos por concepto de derechos a los hidrocarburos.
Si bien el documento aprobado presenta ciertos cambios a la propuesta original del Ejecutivo, en lo elemental mantiene las mismas tendencias: de los 59 mil 15 millones de pesos de más aprobados por la Cámara, 45 por ciento proviene del aumento de los derechos a los hidrocarburos y de los ingresos de Pemex; mientras que sólo 2.3 por ciento se debe al incremento de los impuestos. Lo primero se explica por un alza en la estimación de la plataforma de producción de petróleo, que pasa de 2 mil 550 a 2 mil 560 mdb (miles de barriles diarios).
Sin embargo, no hay claridad sobre los datos que sustentan la presentación del aumento en los ingresos tributarios y, en este sentido, aparecen varias contradicciones.
La más sorprendente corresponde a la disminución en la previsión del PIB. Mientras el Ejecutivo previó en su propuesta un crecimiento del PIB de 3.5 por ciento, la Cámara baja lo redujo a 3.3 por ciento. ¿Cómo es posible que se recauden más impuestos si se estima que el crecimiento económico será menor y consecuentemente lo será la generación de empleos y el consumo? La explicación que se propone en la exposición de motivos deja mucho que desear, pues alude a que la disminución en el PIB “se ve compensada por el efecto de la actualización del cierre estimado para 2011 en vista de los mejores resultados observados a la fecha, en particular en los ingresos tributarios”.
Los datos, sin embargo, señalan lo contrario: al 30 de septiembre de 2011, estos ingresos presentaron un déficit de 154 mil 892.4 millones de pesos.
Rocío Nahle / Comité Nacional de Estudios de la Energía
Hace 44 años, el Complejo Petroquímico Pajaritos fue el primero que se construyó en México.
Correspondiendo a su misión nacionalista para crecer, fomentar y proteger a la industria química en el país, diversas empresas se instalaron a su alrededor para elaborar productos secundarios, detonando la creación de empleos y consolidando la zona industrial en Coatzacoalcos.
En Pajaritos se instalaron las plantas de acetaldehído, oxido de etileno, MTB, clorados I, clorados II, clorados III, percloroetileno, etileno I, etileno II, planta criogénica, servicios auxiliares I, II y III (producción de agua tratada, electricidad y vapor) talleres de torno, soldadura y pailería; y todo un complejo sistema de almacenamiento, distribución y movimiento de productos (vías férreas, líneas hacia la terminal marítima y despacho de pipas y tanques).
Por 30 años se estableció una estructura de mantenimiento capaz de realizar el cambio inmediato de piezas y equipos estratégicos.
Unas aéreas se modernizaron y otras se mantuvieron trabajando con el diseño original por considerarlas nobles en su proceso.
Al paso del tiempo también se instalaron quemadores sin humo e incineradores para controlar y disminuir las emisiones contaminantes.
Pero en la última década esta infraestructura se abandonó, cerraron plantas e importantes cadenas productivas, se liquidó y jubiló a personal altamente calificado, la comercialización de los productos se malbarató, mientras que la dirección de Pemex Petroquímica se limitó a observar los números en los estados financieros desde las cómodas oficinas de la ciudad de México sin tomar serias medidas en el asunto.
EXBANQUERO CON SALINAS, AHORA ZAR DEL CLORO
El ex banquero Antonio del Valle (Bital y Bancrecer) al amparo de las privatizaciones, formó y consolidó al grupo Mexichem.
En la zona sur comenzó con la adquisición de lo que fuera Cloro de Tehuantepec, posteriormente se hizo de la infraestructura de la Azufrera de Jaltipan , de Cdysa Bayer, de la producción de fertilizantes en Minatitlán y hasta de algunas instalaciones de lo que fuera Fertimex en Coatzacoalcos; obteniendo estas empresas a precios de ganga pero siempre con la mira de introducirse en Pemex a través de Pajaritos.
Hace 10 años, las acciones que Pemex tenía en Cloro de Tehuantepec prácticamente desparecieron pasando a manos de la recién formada Mexichem. Como siguiente paso se intentó, mediante un comodato, ceder la planta de clorados III de Pajaritos productora de Cloruro de Vinilo a esta empresa privada, sin tener éxito. Ahora, con Felipe Calderón le entregan a este capitalista el control del 100 por ciento del complejo, lo que equivale a ceder a un particular, una “REFINERIA” propiedad de la nación.
SI NO DEJA, SE DEJA
Se contempla una alianza entre ambas empresas y legalmente se escudan en un permiso otorgado por la Comisión Federal de Competencia, ente dependiente de la Secretaria de Economía, para según ellos, coinvertir 560 millones de dólares, de los cuales Mexichem invertirá 60 millones, el resto lo pondrá Pemex.
Justifican de que con esta alianza producirán 400 mil toneladas anuales de cloruro de vinilo, cuando es la actual capacidad de diseño, incluso en el 2003 PEMERX le invirtió 2 mil 500 millones de pesos en su reconfiguración.
Para evitar que se denuncie a Mexichem de que estaría incurriendo en una práctica monopólica (convertido en el único que produce, transforma y suministra el cloro y el plástico industrial PVC) en América Latina, pretenden utilizar prestanombres o hacer un cambio en la razón social de la planta de suministro de cloro ubicada en Coatzacoalcos.
Feliz como empresario consentido del sistema, Del Valle reivindica la frase “empresa que no deja, se deja” y la política de “ir siempre por lo ya hecho, no construir”. Si Pajaritos no dejara, lo más seguro es que Del Valle no estaría insistiendo; por tanto, es un hecho que PEMEX si deja y mucho.
En tanto, prácticamente, está programado el abordaje para entrar en diciembre al control del Complejo Petroquímico; algunos Legisladores Federales contemplan interponer un amparo de inconstitucionalidad por violentar la carta magna y la ley de Petróleos Mexicanos, donde se establece que no puede haber alianzas ni asociaciones en propiedad de la nación, ya que con esto se establecería un precedente muy peligroso.
Extraña sobre manera, que ya personal de Mexichem esté adentro de las instalaciones de Pemex Pajaritos, pese a que el Consejo de Administración y el Comité de Proyectos Estratégicos no ha avalado esta alianza. ¿A qué se atiene Don Antonio? … ¿Y el STPRM? Bien gracias.
.-.-.-.-.-.-.-
Ley de Ingresos: finanzas petrolizadas
Aroa de la Fuente
La Ley de Ingresos de la Federación para el año 2012, recientemente aprobada en el Congreso de la Unión, prevé ingresos por 3 billones 706 mil millones 922 mil pesos.
Mientras que la propuesta del Ejecutivo contemplaba un crecimiento real de 2.4 por ciento respecto a los ingresos aprobados para 2011, las y los diputados añadieron 59 mil 15 millones de pesos a lo previsto por el Presidente.
No es de sorprenderse: en 2012 habrá elecciones federales y es natural que los actores políticos, en este caso las y los diputados, busquen la máxima cantidad de recursos posibles para maximizar las posibilidades de que sus compañeros de partido ganen las elecciones.
Sin embargo, el dictamen aprobado por los diputados y senadores no modifica sustancialmente la política de ingresos del gobierno federal.
A pesar de las distintas alertas sobre la necesidad de que las finanzas púbicas dejen de depender de los hidrocarburos, la inminencia de las campañas políticas hace que pocos se quieran arriesgar a hacer los cambios que, en materia de ingresos, necesita el país.
Así, no se impulsó la recaudación tributaria, pese a que México se sitúa a la cola de la OCDE (por debajo del 10 por ciento) en cuanto al porcentaje del PIB que representan estos ingresos.
Por el contrario, se previó una caída de 2.5 por ciento en términos reales en la recaudación de impuestos; compensada por un aumento de 10.3 por ciento de los ingresos procedentes de la explotación del petróleo. Ello como resultado de la subida en el precio del petróleo, estimada para 2012 en 84.9 dólares por barril frente a los 65.4 de 2011.
Un precio del petróleo alto presenta serios riesgos para asegurar el gasto público del año entrante debido a la gran volatilidad de los costos de este hidrocarburo. Sobre todo si se considera la inestabilidad económica mundial que aún persiste y los reducidos recursos con que cuenta actualmente el Fondo de Estabilización de los Ingresos Petroleros, los cuales ascienden a 18 mil 364 millones de pesos. Es decir, apenas 5 por ciento del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2012.
Para poner estas cifras en perspectiva aquí un dato: durante la crisis de 2009 se dejaron de recibir 187 mil 417 millones de pesos por concepto de derechos a los hidrocarburos.
Si bien el documento aprobado presenta ciertos cambios a la propuesta original del Ejecutivo, en lo elemental mantiene las mismas tendencias: de los 59 mil 15 millones de pesos de más aprobados por la Cámara, 45 por ciento proviene del aumento de los derechos a los hidrocarburos y de los ingresos de Pemex; mientras que sólo 2.3 por ciento se debe al incremento de los impuestos. Lo primero se explica por un alza en la estimación de la plataforma de producción de petróleo, que pasa de 2 mil 550 a 2 mil 560 mdb (miles de barriles diarios).
Sin embargo, no hay claridad sobre los datos que sustentan la presentación del aumento en los ingresos tributarios y, en este sentido, aparecen varias contradicciones.
La más sorprendente corresponde a la disminución en la previsión del PIB. Mientras el Ejecutivo previó en su propuesta un crecimiento del PIB de 3.5 por ciento, la Cámara baja lo redujo a 3.3 por ciento. ¿Cómo es posible que se recauden más impuestos si se estima que el crecimiento económico será menor y consecuentemente lo será la generación de empleos y el consumo? La explicación que se propone en la exposición de motivos deja mucho que desear, pues alude a que la disminución en el PIB “se ve compensada por el efecto de la actualización del cierre estimado para 2011 en vista de los mejores resultados observados a la fecha, en particular en los ingresos tributarios”.
Los datos, sin embargo, señalan lo contrario: al 30 de septiembre de 2011, estos ingresos presentaron un déficit de 154 mil 892.4 millones de pesos.