Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

¿Cómo hace el Cártel de Sinaloa, con todo y “El Chapo” preso, para expandirse y llegar a Australia?


 

Ciudad de México, 11 de junio de 2016.- Los cárteles mexicanos se convirtieron en la nueva amenaza para la zona Asia-Pacífico, gracias a que empezaron a moverse a través de los puertos australianos, donde ya operan con jerarquías claras que les permiten el suministro de grandes cantidades de drogas y armas.
    Así lo establece el estudio realizado por la Universidad Nacional Australiana (ANU), de acuerdo con este análisis, las organizaciones criminales mexicanas ya entablaron una guerra con las grupos delictivos que operan en Oceanía, una ruta que tomaron como alternativa a finales de los años 90 y principios del nuevo siglo, tras la desarticulación de las rutas de la droga colombianas. A partir de entonces, relata, se han convertido en los mayores distribuidores mundiales de cocaína y metanfetaminas.
    “Australia y Asia Pacífico han surgido como nuevos blancos principales –de los narcos mexicanos–. La clave para los cárteles se encaminen hacia nuestras costas es la disminución de la demanda de Estados Unidos. El bajo precio de las drogas en el mercado de Estados Unidos, en comparación con la región de Asia y el Pacífico, también los ha empujado hacia nuestra región”, determina en análisis firmado por Anthea McCarthy-Jones, profesor asistente en la Universidad de Camberra, en Australia.
    De acuerdo con la Oficina de Drogas y el Delito de Naciones Unidas, Asia Oriental, el sudeste de Asia y Oceanía tienen el mayor número de usuarios de estimulantes de tipo anfetamina – que influyen directamente en el sistema nervioso central- en el mundo [9.5 millones]. En la misma región existe otros 3.9 millones de consumidores de éxtasis, por lo que para los carteles mexicanos la región les representa un negocio lucrativo y una zona “lógica” para expandir sus negocios.
    “Además de esto, dos décadas de rápido crecimiento económico y del bienestar económico creciente en países como China, Corea, Japón, Indonesia y Australia han producido una mayor demanda de drogas ilícitas nunca antes vista. De manera favorable para los carteles, las muchas monedas locales, como el dólar australiano también se pueden convertir fácilmente en moneda estadounidense”, cita el estudio.
    Aunque no detalla los precios, señala los consumidores de drogas australianos pagan unos de los precios más altos en el mundo.

EL CÁRTEL DE SINALOA
Desde 2011, John Lawler, director de la oficina anticrimen de Australia, dijo que el cártel de Sinaloa era ya el mayor proveedor de cocaína en el país, con un promedio de 500 toneladas importadas mensualmente.
    El estudio señala que el riesgo para los australianos no sólo es la llegada de drogas mexicanas a las calles sino también la amenaza que representa para la seguridad.
    Por otro lado, no existe la certeza de que las drogas que se venden en las calles de la capitales australianas sean puras, ya que para enfrentar el embate de los cárteles mexicanos, algunas bandas locales añaden edulcorantes a sus cargamentos y también adquieren armamento que ingresa al país de manera ilegal.
    Pero también advierte que la entrada de armas ilegales a México es un elemento que puede influir en un recrudecimiento de la violencia en Australia. Ya que ilegalmente entran, cada día, a través de la frontera con Estados Unidos cerca de 2 mil armas de fuego –estimación que atribuye al Gobierno mexicano– y son estas armas las que llegan a las manos de los cárteles.

LA AMENAZA MEXICANA
El estudio cita una serie de retos para los responsables de las políticas públicas en materia de seguridad de ese país para “responder a esta nueva amenaza”.
    En primer lugar, cita, hay que reconocer que no es un cártel extranjera o un grupo local que representa una amenaza para la seguridad nacional de Australia, sino que son una “red oscura” que incluye tanto a los actores nacionales y extranjeros.
    “Redes oscuras están organizados de tal manera que los individuos, los grupos y los enlaces de la red están tan lejos de la base de que cualquier penetración no amenaza a la red en su conjunto. Es por estas razones que las redes oscuras son mucho más difíciles de detectar y eliminar, y esa es la explicación de por qué los grupos del crimen de terrorismo y transnacionales emplean a menudo este tipo de estructuras”, agrega.
    En segundo lugar, mientras que por carretera y ferrocarril tienden a ser la forma más común de incautación de drogas, según el Informe Mundial sobre las Drogas 2015, las incautaciones marítimas representan las cantidades más grandes, en un promedio de 365 kilogramos entre 2009 y 2014.

 

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más