• La Verdad del Sureste |
  • Martes 24 de Febrero de 2026

Con Claudia y May se debe recuperar la UJAT

Es oportunidad para impulsar la investigación y el conocimiento Piden que la universidad estatal deje de ser banca de políticos

Publicado el:

Alejandro Hernández


SEGUNDA Y ÚLTIMA
Para profesores, investigadores y estudiantes, este sexenio es la gran oportunidad para que la Universidad estatal, UJAT, sirva al estado y no a pequeños grupos de mercaderes, como quedó en evidencia al aparecer esta institución entre las que se involucraron en la “Estafa Maestra”. En algunos casos, siguen en la Universidad funcionarios que participaron en ese fraude. Pero al mismo tiempo continúa una especie de “robo hormiga”.
Recientemente, la consultora C&E México, colocó al rector Guillermo Narváez en el sitio 32 del peor desempeño entre 35 rectores analizados. También la UJAT aparece con registros muy bajos en calidad académica y ahora va en camino de desaparecer la investigación.
Nos comentan:
“La falta de apoyo a la investigación y a la calidad académica se refleja en que los docentes y alumnos no tienen acceso a bases de datos de importancia mundial como Scopus, Web of science, Ebscohost, Springer, etcétera. Como tampoco a revistas indexadas de alta calidad.
¿Por qué sucede esto?
“Porque desde que llegó Narváez no paga la universidad. Había un consorcio de universidades del sureste y pagaban entre todos. Es grave porque nos pone en desventaja en el conocimiento internacional”.
Hay profesores que presuntamente son de tiempo completo pero también tienen tiempo completo en la administración pública. A esos no se les hace cumplir con sus horarios y cargas de trabajo.
Hay quienes trabajan 40 horas, una labor frente a grupo y de trabajo interno.
Otro investigador interviene:
“Hay muchas anomalías. La autonomía es para garantizar la libertad de cátedra, pero deberían auditarse de manera independiente los recursos. Cada rector tiene sus propios proveedores que encarecen el costo de proyecto. No existe una licitación abierta, los servicios y proveedurías son ineficaces y costosas”.
Citan el caso de los banquetes que son contratados a la ex candidata del PAN Lorena Beurregard. Hay “cofee breaks” –sólo café, agua y galletas- de hasta cien mil pesos. “En eventos de la UJAT o en visitas a las oficinas de los funcionarios me he tomado el agua más cara en mi vida. Lo que sucede en los servicios médicos da para un reportaje de investigación. Por ejemplo, los medicamentos de las recetas son surtidos Farmacias como La Estrella, donde ponen el precio de los medicamentos a lápiz para poderlos cambiar frecuentemente. Además de que son de por sí muy caros”, refiere un profesor investigador.
OTROS TESTIMONIOS
“El abuso es constante. Con excesivas cargas académicas, colocan relojes checadores como si fuéramos obreros. Les importa más la burocracia que los indicadores reales de eficiencia”.
“Por si fuera poco, los profesores tienen que pagar altos costos para poder publicar en revistas indexadas”.
“Se queja de que tiene el mismo presupuesto de hace varios años. Pero la culpa no es de los académicos ni de los trabajadores, a quienes ha sacrificado. Una autoridad como la rectoría tiene que preocuparse por fincar convenios, tiene la obligación de gestionar recursos a nivel nacional e internacional, tratar de obtener recursos de la federación”.
“Las autoridades –porque parecen estar cortadas con la mis tijera- no sólo regañan y tratan a los profesores como si fueran párvulos, sino que esta actitud grosera también la hemos visto contra los estudiantes. No faltará el día en que los muchachos y las muchachas se revelen, como sucedió en Sociales donde tuvo que renunciar la directora Felipa Nery”. No hace mucho el propio Narváez se confrontó de manera grosera con los estudiantes de la carrera de historia.
Por si fuera poco, el grupo que controla la UJAT ha organizado actos en contra de las iniciativas de López Obrador y que ahora son también de Claudia Sheinbaum, como la reforma al poder judicial.
“Se queja el rector de que tiene el mismo presupuesto de hace varios años. Pero la culpa no es de los académicos ni de los trabajadores, a quienes ha sacrificado. Una autoridad como la rectoría tiene que preocuparse por fincar convenios, tiene la obligación de gestionar recursos a nivel nacional e internacional, tratar de obtener recursos de la federación”.