Contraenfoque
Liliana Madrigal, diputación federal ‘puque’
Como secretaria de las Comisiones de la Juventud y Seguridad Pública, en la LXIII legislatura federal, cada vez que puede, se esmera en criticar las acciones que en esa materia realiza el gobierno de Arturo Núñez, pero nunca propone soluciones o cumple con su labor de gestoría. Es recurrente su falta de oficio político.
También es integrante de las Comisiones de Participación Ciudadana, Derechos Humanos, de la industria del cacao, de delitos cometidos por razones de género y zonas económicas especiales. De todas esas, cuando menos en Tabasco, no hace nada al respecto.
Asimismo, era integrante de la Comisión de Asuntos Frontera Sur-Sureste, pero el año pasado (el columnista desconoce los motivos), le dieron de baja. No creemos que la hayan sacado por aportar muchas ideas.
Me refiero a Liliana Madrigal Méndez, la actual diputada federal; la misma que puso al tricolor en el rumbo para que la autoridad electoral le impusiera onerosa sanción económica por su irresponsabilidad de no comprobar gastos en la pasada campaña extraordinaria donde fue apaleada por el perredista Gerardo Gaudiano, y quien ahora dice aspirar a la senaduría, pero ella sabe que por el pésimo trabajo realizado en casi dos años como representante popular, no le alcanza para cumplir ese sueño.
Y es que en el PRI, arrecia la rebatinga por las candidaturas conforme se acercan los tiempos sucesorios. Pero hay quienes tienen el valor para decir de frente sus aspiraciones y no andan jugando “al gato y al ratón” como otros que al final quedan atrapados en su misma ratonera.
La astucia de Liliana radica en la máxima política de “tirarle a lo grande, para asegurar algo en las negociaciones”. Ella sabe que no tiene ningún mérito para aspirar a la candidatura a la gubernatura, pero sus “asesores” le recomiendan que insista, para luego tratar de quedarse con la candidatura a la senaduría.
Liliana está consciente de que a ella la encuestaron como uno de los prospectos a la senaduría, nunca para la gubernatura. Pero es su estilo engañar a sus seguidores, como aquella vez que gritó que ganaría la alcaldía de Centro y quienes confiaron en sus patrañas le dieron todo su apoyo. Al final, salió vapuleada.
Otros dicen que ya no tiene ningún interés en seguir aspirando a cargo de elección popular, pues su esposo logró importantes contratos para la empresa que tiene y que en un corto tiempo prosperó a lo grande.
Pero si insiste en buscar la candidatura a la senaduría, Liliana Madrigal (la diputada de las conferencias para hablar y hablar de la paridad de género, pero no ha logrado nada de fondo en el tema), se encontrará con el exgobernador Manuel Andrade Díaz, quien contrario a ella, está bien posicionado como coordinador de la Fracción Parlamentaria del PRI en el Congreso local.
Es más, el electorado priísta casi no conoce a la actual diputada federal, precisamente porque su trabajo ha sido pírrico y de poco aporte para los tabasqueños.
VERÓNICA PÉREZ ROJAS, LA OPCIÓN EN MORENA
En Morena, a pesar de que ya surgieron unas cuatro aspirantes a la senaduría, no cabe duda que la ex diputada local, Verónica Pérez Rojas, representa la mejor opción por el trabajo realizado en las comunidades y la cercanía que tiene con la gente que sigue a Andrés Manuel López Obrador.
Verónica conoce de cerca las necesidades de la gente, principalmente la del campo. Sin tantas armas, más que la fuerza de la razón, enfrentó y doblegó a las autoridades de Petróleos Mexicanos para atender reclamos por afectaciones. Tiene calidad moral y el respaldo ciudadano, para ser considerada.
FOQUITOS… En Cárdenas, gente ya bien ubicada como son los diputados locales Alfredo Torres Zambrano y Norma Gamas, alientan una bien organizada campaña de desprestigio contra el alcalde Rafael Acosta León. Pretenden demeritar el trabajo de quien tiene todo el respaldo para alcanzar la reelección. @RContraefoque