La narrativa de una protesta juvenil "orgánica y sin líderes", impulsada por la autodenominada "Generación Z", ha quedado seriamente comprometida.
Edson Andrade Lemus, el joven que fungió como el rostro visible y principal convocante de la marcha del 15 de noviembre, fue públicamente expuesto por mantener una relación contractual millonaria con el Partido Acción Nacional (PAN) de la Ciudad de México.
La revelación, realizada por la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, saca a la luz la presunta doble moral de Andrade, quien se presentaba como un líder "sin colores" y "sin financiamiento" mientras cobraba mensualmente por servicios de "Estrategia Digital y Gestión de Redes" para la oposición.
La evidencia: Un contrato de dos millones hasta 2026
La controversia se detonó tras la difusión de un contrato firmado entre el Comité Directivo del PAN en la CDMX y Edson Andrade Lemus, a título personal, por un monto que supera los dos millones de pesos.
| Detalle del Contrato | Especificación |
|---|---|
| Proveedor | Edson Andrade Lemus (Persona Física) |
| Cliente | PAN, Comité Directivo CDMX |
| Monto Total | $2,106,810.00 pesos |
| Concepto | "Estrategia Digital y Gestión de Redes" |
| Vigencia | 12 mensualidades (Febrero 2025 - Enero 2026) |
| Pago Mensual | $175,577.50 pesos |
El documento, que según Luisa María Alcalde exhibe información personal del joven como su RFC y Clave de Elector, no solo establece un pago considerable por sus servicios, sino que evidencia que este vínculo laboral con el partido opositor estaba vigente desde febrero de 2025 y se extiende hasta enero de 2026, coincidiendo plenamente con el periodo de promoción de la marcha.
La Presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre el asunto en su conferencia matutina y calificó la publicación de Alcalde como "muy interesante" para que la ciudadanía analice la posible intención política detrás de lo que se vendía como una movilización ciudadana y espontánea.
De "apartidista" a "perseguido político"
Frente a la contundente evidencia del contrato, la respuesta de Edson Andrade no fue la transparencia sobre su fuente de ingresos, sino la adopción del rol de "perseguido político".
Andrade emitió un video en redes sociales en el que lamentó la difusión de sus datos personales, responsabilizó al gobierno por su seguridad y la de su familia, e incluso anunció que se veía forzado a "abandonar su hogar y su País" por la presión.
En su defensa, el joven argumentó que el contrato era un pago legítimo por un "trabajo" de producción de contenidos institucionales para el PAN y que el dinero se distribuía entre un equipo de jóvenes, no siendo un ingreso personal íntegro.
“Buscan criminalizarme por trabajar, exponiendo un contrato que nada tiene que ver con mis opiniones políticas personales.”
"Buscan criminalizarme por trabajar, exponiendo un contrato que nada tiene que ver con mis opiniones políticas personales, sino con la producción de contenidos institucionales…", se defendió, al tiempo que desafió a Morena a investigar a sus propios funcionarios por presunto enriquecimiento ilícito.
No obstante, el dilema ético para Andrade se mantiene.
Antes de la marcha, él había insistido en que su movimiento era "sin colores, sin líder y sin financiamiento", una aseveración que se contrapone directamente al hecho de estar en la nómina de un partido político por un monto superior a los dos millones de pesos para la "estrategia digital" en la capital.
El contexto de la marcha y la reacción del PAN
La movilización del 15 de noviembre, aunque buscó presentarse como un "tsunami juvenil" contra la violencia e inseguridad, fue desestimada por la Presidenta Sheinbaum, quien señaló la presencia de "mucho adulto, pocos jóvenes" y la vinculación con campañas de desinformación.
El saldo de la marcha tampoco ayudó a la narrativa de "espontaneidad pacífica", dejando como resultado más de 100 policías capitalinos lesionados, 40 de ellos hospitalizados, además de agresiones a reporteros y civiles.
Esto ocurrió días después de que el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, hiciera declaraciones sugiriendo que a la oposición solo le faltaba "la violencia".
Hasta el momento, la dirigencia nacional del PAN no ha ofrecido una respuesta directa y clara sobre la existencia y la justificación del contrato de más de dos millones de pesos, optando por el silencio ante la ola de cuestionamientos.
El caso de Edson Andrade y el contrato de $2.1 millones se consolida así como la pieza documental que expone la conexión financiera entre la supuesta "espontaneidad generacional" y la estructura profesional de un partido político opositor, poniendo en tela de juicio la legitimidad de las convocatorias que se dicen ser puramente ciudadanas.
