Coronavirus: aprender de la historia
La Verdad del Sureste
Italia fue el epicentro de la gran pandemia de hace un siglo en Europa. Seguramente por las mismas razones socioculturales porque no quiere cumplir una sola regla. Tienen un buen sistema de salud, magnífico, pero hay mucha transa. No se puede comparar con Alemania, Japón, China, Corea del Sur, que tienen otra conducta. Esto no quiere decir que de manera automática estén libres de los graves daños de los contagios, pero tienen las bases para enfrentarlos. España es otro mal ejemplo de una sociedad desordenada. Italia y España están sufriendo los mayores estragos.
Lo que he dicho es no apresurarse a abrir la economía. Porque muchas veces parece que está controlada una epidemia y le da mucha confianza a los humanos. Siempre estamos muy ansiosos de que termine y muy dispuestos a tomar la opción feliz de que ya pasó el peligro, de que ya terminó; pero es como un fueguito que anda chisporroteando y lo ignoramos, pero viene un poco de viento y eso hace un gran fuego.
El mundo ya ha padecido grandes pandemias. En la antigüedad, por ejemplo, hay que ir a la gran plaga de Atenas que abatió toda la ciudad con una mortandad de 30 o 50 por ciento de su población. Tucídides dice que los cuerpos estaban por todos lados, tanto que la fuerza naval de Atenas no podía salir a hacer sus viajes de rapiña y recolectar el tributo de los pueblos sometidos. Debilitó mucho su defesa ante Esparta y lo preparó para cuando hiciera una tontera mayor como invadir a Sicilia, entonces le llegó su derrota. La epidemia no era no era decisiva pero junto a la estupidez contribuyeron a su derrota,
IGNORANCIA Y DESASTRE
Si vamos a la siguiente plaga de Europa en el medioevo, la peste o muerte negra. Se sabía que algo en agua o en el aire hacía daño pero como en Atenas, había una serie de inciensos y aromas que se ponían en el agua y se vendían velos aromatizados para las damas de la alta sociedad. Pero los contagios no se pudieron parar porque no interrumpieron el contacto entre humanos. Comenzó en Italia, otra vez la misma historia, y subió al resto de Europa. Al norte se topa con la invasión de los mongoles en Europa Central que traían aparentemente otras variedades de la plaga. Se mezclan. Los mongoles para atemorizar a los sitiados con catapultas lanzaban a los cadáveres infectados adentro de la ciudad y así lograban abrir las puertas. Entonces la distribución de la pandemia fue violenta; duró unos 20 o 25 años. Fue pasando de país en país acabando a más de la mitad de la población. Hubo hambrunas y el sufrimiento fue terrible para la gente.
Si vamos a tiempos modernos, la última gran pandemia ocurrió hace un siglo, en 1918 a raíz de la Primera Guerra Mundial. En Estados Unidos, en el estado de Kansas, se creía que era una influenza en su variedad débil (la gripa). Aunque había indicios de que era algo más grave, las autoridades estaban ansiosas de poder enviar millones de soldados a Europa y ganar la guerra a Alemania. El gobierno y los generales ignoraron todos los consejos. Enviaron a los soldados en vagones de trenes apretados como sardinas, sin ventilación; cuando se enfermaban y morían de neumonía, en la parada siguiente se tiraban los cadáveres y seguían. La estupidez llegó a tal nivel que tuvo en algún momento la pandemia medio millón de enfermos en Filadelfia y mató a 100 millones de personas en todo el mundo.
En naciones indefensas como la India y China esos contagios acabaron con 4 o 5 % de la población. México tuvo un impacto muy grande el 4% de toda la población, lo que hoy serían unos 5 millones en proporción a los actuales habitantes. Chiapas fue el estado más afligido.
Pero tal parece que se nos olvidan los daños que pueden causar este tipo de males. Claro que éste, el del COVID-19 es distinto, porque sucede en un mundo globalizado y los contagios son más rápidos. Tenemos que mirar la historia y aprender para no cometer los mismos o peores errores.
(*El autor es Director del Centro de Estudios de Investigación del Sureste, doctor en Teoría Económica por la Universidad de Pensilvania (EEUU), especialista en finanzas y planeación)