Corrupción y Derechos Humanos
El jueves pasado, al proponer a Juan Ramón de la Fuente como embajador de su gobierno ante la ONU, el virtual Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador declaró que con ayuda de ese organismo internacional, México emprenderá una gran cruzada contra la corrupción y en favor del respeto de los derechos humanos, pues esos temas se han convertido impedimentos para el desarrollo y el bienestar social en nuestro país.
Y el tema no es para menos, pues es evidente que las democracias en América Latina no han logrado alcanzar sus expectativas de mejora en la calidad de vida de sus gobernados, por lo que existen ya estudios en materia de calidad democrática para tratar de explicar qué es lo que ha sucedido.
La mayoría de esos estudios tienen como común denominador la palabra “corrupción”, y han coincidido en que esta es un freno para la democracia porque esa práctica se presta al desvío de recursos y a “compadrazgos” para adjudicar licitaciones que tienen el objetivo de generar bienes u ofrecer servicios públicos.
A toda esa red de componendas ilícitas e intereses creados durante décadas tendrán que enfrentarse tanto Andrés Manuel López Obrador como los gobernadores emanados de las filas de MORENA, porque el impacto de la corrupción en el país y los estados ha mermado su capacidad de acción en variados temas como la economía y los derechos humanos.
Según un estudio sobre ese tema elaborado por la UNAM y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, México pasó de tener 35 puntos en el Índice de Percepción de la Corrupción en el 2014 y 2015; a 30 en el 2016, y señala que la corrupción se lleva a cabo por mecanismos cada vez más complejos y a través de redes de criminalidad, por lo que la ASF y la SFP requieren herramientas de investigación acordes a ello.
En 2013, la entonces Alta Comisionada de las ONU en el tema, Navi Pillay, advirtió que “la corrupción mata, pues la cantidad de dinero robado cada año con la corrupción es 80 veces más de lo que hace falta para alimentar a la gente que pasa hambre en el mundo”, y remató que “al menos 870 millones de personas, principalmente niños, duermen con hambre todas las noches, ya que la corrupción les niega el derecho a la comida, y en algunos casos a la vida”.
Asimismo, la funcionaria denunció que por ejemplo, los sobornos encarecen hasta en un 40 por ciento el costo total de los proyectos para abastecer de agua potable y saneamiento a todo el mundo.
Por tal motivo, el combate que se tiene que dar en los ámbitos nacional y estatal no es cosa fácil, por lo cual hay que destacar la voluntad que está mostrando el gobierno federal electo para tal efecto, mientras que en el ámbito local, la administración que encabezará Adán Augusto López Hernández contará también con bases como el Sistema Estatal Anticorrupción, aprobado por la actual legislatura local, que es un conjunto de instituciones públicas y ciudadanas para establecer lineamientos y políticas públicas para prevenir, detectar y sancionar la corrupción, así como para fiscalizar y controlar los recursos públicos, con el cual se busca castigar con todo el peso de la ley a quienes con actos deshonestos eviten que los beneficios del presupuesto destinado a Tabasco lleguen a quienes más lo necesitan.