En la ranchería Río Viejo, las aguas negras junto con el río tienen a las casas inundadas, familias en cayuco comienzan a sacar sus pertenencias (Foto: Tomás Rivas)
Expuso que no sólo no ha cumplido con su responsabilidad, sino que ha recurrido a la represión para obligar a las familias de comunidades que de manera irresponsable han inundado para salvar a Villahermosa.
Parece que en Tabasco, dijo, hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, porque por un lado se protege a unos y se castiga a otros con la pérdida de todo su patrimonio, su modo de vida, porque decidieron abrir canales de alivio para inundar de agua sus cultivos, los pastizales, lo cual es muy reprobable.
Coincidió con su compañero de partido, Juan José Peralta Fócil, en el sentido de que la Comisión Estatal de Derechos Humanos, debe de intervenir ante estros atropellos, porque no se puede permitir que se siga actuando de esta manera contra los ciudadanos que lo único que han hecho es defender su patrimonio.
Méndez Denis señaló que el estado se encuentra en una situación de invulnerabilidad más grande que hace tres años, cuando se registró la inundación del 2007, lo cual es inadmisible, sobre todo porque se han invertido, supuestamente, miles de millones de pesos en obras hidráulicas.
De qué ha servido tanto dinero, si de todos modos los riesgos de una inundación son muy grandes, tal parece que las obras hídricas se han convertido en un jugoso negocio para unos cuantos, mientras el pueblo sigue padeciendo los estragos causados por el desbordamiento de los ríos, agregó.
Consideró que no hay excusas ni pretexto que valga, pues la historia del 2007 se ha vuelto a repetir por lo que en esta ocasión se tiene que fincar responsabilidades a quienes no hicieron lo que les correspondía hacer para evitar más daños al patrimonio de los tabasqueños y, en ese sentido, expuso, el gobernador Andrés Granier es el principal responsable.
Este señor, dijo la legisladora, le ha fallado una vez más a los tabasqueños, por lo que en lugar de andar con lloriqueos y alarmando a la ciudadanía, debe fajarse los pantalones y asumir su responsabilidad y aceptar que le ha fallado al pueblo.
