CULTURA POLITICA DEMOCRACIA Y VALORES
La UJAT más universidad para Tabasco
La universidad no es un concepto limitativo. Al contrario, involucra la comunión de saberes, cosmovisiones, ideales, estructuras y pensamiento. La universidad es un universo.
También entrega títulos académicos, genera investigación, promueve la cultura, sistematiza y organiza los saberes; pero por sobre todo es el más amplio espacio del desarrollo humano. Y aquello, lleva a importantes implicaciones que deben reflejarse precisamente en sus propias estructuras; pues las universidades han de reflexionar desde adentro su futuro y realidad.
Así, las instituciones de educación superior del país no puede estar en un terreno incierto sin caminar a ningún lado. Han de tener planes definidos; mantener una relación permanente con el Estado; pero también diálogo y vinculación con todas las formas de organización social; sistematizar saberes e inclusión sin exclusión; pero ante todo, ser una voz crítica. Las comunidades universitarias deben rebasar el sentido retrógrado del cálculo mezquino, favoritismo, hegemonía, jerarquización de saberes y manejo residual de potencialidades. De hecho, no es una herencia de tradiciones y simple administración. Es un ente dotado de vida propia que no puede permanecer adormilado ante los cambios en la sociedad y relaciones de poder; sería anular su esencia y caer en complicidad con el “colonialismo académico”. La universidad es voz y tiene un rol protagónico: primero, definir quiénes debemos ser, para sólo luego comprender qué tenemos que hacer.
El éxito de una sede académica constituye un termómetro de progreso como sociedad. La capacidad del rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, hoy Dr Jose Manuel Piña Gutiérrez es pauta y vanguardia entre las universidades del país dado al trabajo que realiza diariamente en favor de la grey universitaria y el pueblo de Tabasco, es ejemplo de una comunidad que avanza en la comprensión de la diversidad, humanismo y su razón de ser. Luego, es fácil concluir que es el momento de la restauración de la fractura con la sociedad que ha mantenido la Universidad. Pues, ¡ya le toca a la UJAT!
En su segundo periodo arrancó un camino promisorio para la UJAT en la meta de ponerse a tono con otras universidades de América, Europa, el país y la región sureste, que caminan decididamente hacia ser lo que deben ser: la sede más solvente del pensamiento, la cultura, el humanismo y voz en la sociedad. Es decir, más Universidad para el pueblo de Tabasco.