Que convoque, con la debida anticipación, a los ciudadanos en general y de manera especial, a instituciones de educación superior, colegios o gremios de economistas, abogados, contadores o administradores públicos.
Ese llamado sería para que “formulen propuestas de profesionales que puedan desempeñar el cargo de fiscal superior”.
Barradas Ruiz estimó necesaria la salida de Rullán Silva del OSFE, al señalar que en un régimen democrático los cargos públicos deben renovarse “en aras de la consolidación, credibilidad y fortaleza de las propias instituciones”.
Solo en aquellos regímenes autoritarios y antidemocráticos, subrayó el legislador perredista, se busca la perpetuación en el poder o la permanencia vitalicia como una forma de construir redes de impunidad y del usufructo del poder.
De acuerdo con la ley, el fiscal superior dura en el cargo siete años, con posibilidad de repetir en una sola ocasión otro periodo. Rullán Silva lleva diez años en esa posición, si se le cuentan los tres años que estuvo al frente de la entonces Contaduría Mayor de Hacienda, hoy OSFE.
