Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

DESASTROSA CONFUSIÓN


Hoy se a progresado con las fuentes de información sobre los asuntos de violencia que padecemos y pasamos: hablamos sobre los homicidios y feminicidios porque contamos con la información necesaria; pero en ocasiones llegamos a confundir estos términos.
    Los asesinatos u homicidios de hombres son casi en su totalidad entre hombres y por riñas entre pandillas y venganzas relativas a asuntos diversos, En cuanto a los homicidios o feminicidios, no son entre mujeres; frecuentemente es un hombre quien asesina a una mujer. Esto es siempre la explicación que falta; algunos de los feminicidios son por su pareja, otras por un ex compañero, novio u hombres conocidos por ellas.
    Lo que hace diferente al delito de feminicidio con el de homicidio de un hombre, e incluso con el homicidio común de una mujer, es que, a través de la muerte violenta, se pretende refundar y perpetuar los patrones que culturalmente han sido asignados a lo que significa ser mujer: subordinación, debilidad, sentimientos, delicadeza, feminidad, explotación.
    Las mujeres son asesinadas por hombres celosos, por la imposibilidad de poseerlas, por intolerancia; en fin, son asesinadas por el hecho de ser mujer. Entonces, por feminicidio se comprende una progresión de actos violentos por razones de género, que pueden ir desde el maltrato psicológico, emocional, los golpes, los insultos, la tortura, la violación, todo lo que derive en la muerte de las mujeres.
    Los feminicidios ocurren tanto en el ámbito privado como en el ámbito público, no importa su edad, nivel de estudios o condición económica, en circunstancias y escenarios diversos. La relaciones de pareja o intimidad, actuales o anteriores, las relaciones familiares, el acoso sexual por hombres que la víctima conoce, el ataque sexual por hombres conocidos o desconocidos por la víctima, son circunstancias recurrentes en este flagelo.
    Los hombres feminicidas matan a las mujeres por diversos motivos: cosificación, posesión, celos, odio, placer, erotismo, La violencia resulta un instrumento de poder clave para someter y subordinar a las mujeres. Por ello, para determinar si se trata de feminicidio es importante tomar en cuenta las conductas previas del agresor, a fin de saber si el acto se cometió por el odio hacia la mujer o por considerarla como posesión (como objeto que pertenece al hombre).
    La lucha contra este tipo de conductas que laceran el entorno comunitario y social debería ser tenaz; no lo es. Se muestra como timorata e indulgente. Pero también, hay que afirmarlo, la lucha contra el homicidio.      

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más