Ante la Cámara de Diputados, el gobierno de la doctora Sheinbaum presentó el jueves pasado una iniciativa para reformar, adicionar y derogar la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, proponiendo la creación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SCHTI).
Desde junio de este año, la entonces virtual presidenta electa de México, Claudia Seinbaum Pardo, anunciaba que elevaría a rango de secretaría de Estado al actual Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt).
Esta reforma argumenta que el Conahcyt no logró cubrir las expectativas del sector a pesar de las modificaciones del sexenio pasado. “A partir del año 2002 el Estado mexicano influenciado por la ideología neoliberal, inició un proceso de reestructuración del actual Conahcyt, sin profundizar y garantizar lo que nuestro país requiere en dichas materias”, se lee en la iniciativa.
En este sentido, establece que se maximizará la eficiencia y eficacia en el uso de recursos públicos, materiales y humanos del gobierno Federal, “a través de acciones y políticas públicas concretas, basadas en los principios de utilidad, interés público, honradez y el uso de ciencia e innovación”.
Por otro lado, el documento señala que el Conahcyt fue percibido por la opinión pública como una “agencia de becas” y como una institución que perdió operatividad con la desaparición de fideicomisos, afectando los recursos que aportaban diversas secretarías.
También indica que la dependencia de la tecnología y ciencia de otros países limita el desarrollo de México. Esta nueva secretaría deberá centralizar la política de ciencia, tecnología e innovación (CTI) para evitar duplicidades y fomentar la soberanía científica y tecnológica del país.
De acuerdo con la iniciativa enviada por Claudia Sheinbaum, en el artículo 26° de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal se propone la adición de la fracción XV en la que se nombra la existencia de la SCHTI, con las funciones que anteriormente realizaba el Conahcyt, además de algunos compromisos que deberán asumirse a partir de la elevación de esta responsabilidad administrativa.
Entre sus funciones, la nueva dependencia buscará garantizar el derecho de toda persona a beneficiarse del desarrollo de la ciencia, el progreso humanístico y la innovación tecnológica; formular y conducir la política nacional en materia de ciencia, humanidades, tecnología e innovación (HCTI); articular, coordinar y ejercer la rectoría que corresponde al Estado a través del Sistema Nacional de Planeación Democrática; coordinar con las autoridades educativas la educación superior y sus funciones en HCTI; promover el intercambio nacional e internacional e impulsar recursos humanos de alto nivel.
Además, la Secretaría será la encargada de diseñar, coordinar y operar programas de apoyo y reconocimiento al desempeño, la trayectoria y contribuciones de los recursos humanos y los integrantes del Sistema Nacional de HCTI.
Otra de las prioridades de la SCHTI será el fomento de empresas basadas en la ciencia, promoviendo la transferencia de tecnología, el patentamiento y el emprendimiento. También se contempla la promoción de una cultura de evaluación y participación, y el impulso de campañas de divulgación científica y promover la apropiación social del conocimiento.
La Secretaría de Educación Pública (SEP), en coordinación con la SCHTI, será encargada de gestionar becas para estudios en el extranjero, así como programas y apoyos complementarios, fortaleciendo la formación de estudiantes mexicanos y a los Centros Públicos de Investigación Humanística y Científica.
Sheinbaum Pardo asignó a Rosaura Ruíz, quien se ha destacado en el área académica y científica, como la titular de la Secretaría de CHTI.
Son buenas noticias para el futuro de los mexicanos, sobre todo para las nuevas generaciones: el saber como un derecho.
