DESDE ABAJO
Reconocimiento público a los promotores de la democracia
Dijo el filósofo taoísta Lao Tsé que “el agradecimiento es la memoria del corazón”. Es un personaje que vivió entre 570 y 490 a.c. Vaya que tenía razón, porque uno reconoce el valor de las personas en su capacidad para valorar el esfuerzo de los demás.
Dijo Andrés Manuel López Obrador en su reciente encuentro con los dirigentes y delegados de Morena que la histórica gesta de ganar la elección de la Presidencia de la República “no se explicaría sin lo andado y sufrido por nuestros antepasados”.
Añadió: “Nosotros sembramos, pero también estamos cosechando el fruto de las ideas, el trabajo y la fatiga de la gente y de líderes de generaciones anteriores”.
Dijo Andrés Manuel el domingo 19 de agosto que en el cierre de campaña recordó algunos nombres y volvía a mencionarles porque omitió varios, pero además es una lista que “debe de irse mejorando”, por todo lo que aportaron en la construcción de las condiciones para el cambio democrático.
Para sólo citar a los contemporáneos, mencionó entre los iniciadores del actual movimiento algunos ya fallecidos y otros presentes, a Valentín Campa, Demetrio Vallejo, Rubén Jaramillo, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez, Othón Salazar, Alejandro Gascón Mercado, Heberto Castillo, Cuauhtémoc Cárdenas, Salvador Nava, Manuel Clouthier, Arnoldo Martínez Verduzco, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Rosario Ibarra de Piedra, Alberto Pérez Mendoza, Rodolfo González Guevara, Horacio Labastida y Adelita Salazar.
Añadió: “También recordamos con cariño a intelectuales y periodistas como José María Pérez Gay, Arnaldo Córdova, Luis Javier Garrido, Hugo Gutiérrez Vega, Julio Scherer García, Sergio Pitol, Carlos Monsiváis, Jaime Avilés, Elenita Poniatowska, Fernando Del Paso, Carlos Payán, Paco Ignacio Taibo II, Rafael Barajas, Pedro Miguel, Carlos Pellicer López, Bolívar Echeverría, Enrique González Pedrero, Víctor Flores Olea, Miguel Ángel Granados Chapa, Enrique Semo, Rodolfo Stavenhagen, Guillermo Bonfil Batalla y otros que habría que agregar”.
Sin duda que toda lista de un esfuerzo colectivo, y muchas veces anónimo, resulta incompleta. Pero mucho dice de Andrés Manuel su disponibilidad para recordar a quienes desde diversas trincheras abrieron la brecha por la que hoy transitamos quienes siempre hemos creído en el derecho del pueblo a la justicia, y también, por qué no decirlo, transitan quienes nos combatieron y hasta quienes nos traicionaron. Pero ha llegado el tiempo del perdón, sin el olvido. No olvidar, porque es una manera de cuidarnos las espaldas. A los nombres que mencionó López Obrador, gente muy entrañable como Alberto Pérez Mendoza, yo quisiera agregar con respeto y cariño a Rocío Beltrán Medina, compañera de los primeros días difíciles de Andrés Manuel. Habrá oportunidad de hablar del papel que jugaron en su momento el doctor Guillermo Morelos García y Manuel Soto Hernández; el padre Francisco Goitia y el médico Wilberth Narváez, ya fallecidos.
Muchos otros más que fallecieron o padecieron en los éxodos por la democracia, en los plantones y manifestaciones. Por qué no, quienes construyeron y mantuvieron esta tribuna que es La Verdad del Sureste. A ellos y ellas, quienes no traicionan sus ideales, mi más sincero homenaje.