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La Verdad del Sureste

Disidencias

Las crisis recurrentes en salud


Es lamentable que se visualice un nuevo descalabro en los servicios de salud pública de Tabasco, luego de la amarga experiencia vivida en el 2012, cuando en la entidad se desembocó en una crisis sin precedente con enfermos sin médicos ni alimentos, médicos sin pago y clínicas sin recursos.
    Sin duda es criticable  la cancelación de contrato de 280 médicos, enfermeras y paramédicos, así como una deuda que supera los 200 millones a proveedores que confirmó el titular de la Secretaría de Salud, Rommel Franz Cerna Leeder, ante la falta de recursos que ha retenido el gobierno federal y luego de las denuncias de saturación del servicio de obstetricia del Hospital de la Mujer.
    Un problema que fuera de cualquier exibicionismo de mala fe, expresa nuevamente la forma ortodoxa de hacer política, así como la errada estrategia de canalizar la problemática que afecta a una población en total vulnerabilidad, convaleciente, postrada en una cama de hospital, con bebés recién nacidos a un lado de su parturienta madre.   
    Muchas aristas se tocan en la penosa situación hospitalaria, pero también son muchas las interrogante que se hacen sobre la capacidad humana de los profesionales de la política y la medicina para apoyar voluntariamente los servicios médicos de salud pública. Existe desacuerdo de la población en el uso del problema para dañar al gobierno, no porque el gobierno sea intocable, sino porque usan a la gente como excusa. 
    Evidentemente a Cerna Ledeer le ha faltado capacidad de coordinaciòn y conciliación con los colegios médicos, e incluso, para presentar propuestas de atención más eficientes y rápidas.
    Pero retornemos a la comunidad médica interesada en exhibir los males del sector, cuando en una actitud propositiva, lo mejor sería ofrecer apoyos. Y si se trata de pedir rendición de cuentas de los funcionarios actualmente a cargo, ahí están las instancias correspondientes. Muy pronto habrá otros cauces legislativos también para reclamar.
    Sin embargo, el problema de la salud pública y hospitalaria, obliga al análisis del gobierno que en el mes de enero tomará el control de las instituciones para evitar los problemas que se tienen, entendiendo que enfrentará un aumento en la demanda de servicios médicos y hospitalarios ante una economía que recibirá en números rojos. Al menos en el primer trimestre del 2019, podría agudizarse el problema.
    Corresponde al período de transición resolver por adelantado probables saturaciones de las salas de servicio, abasto de medicinas, contratación de personal, etc. No hay que olvidar que la salud se mide como una variable del desarrollo; la forma de hacer política corresponde igual a la capacidad y la inteligencia de su sociedad y su gobierno.  

 

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