Disidencias
Apropiación de terreno; negocio ilegal de empresarios: AMLO
• “Yo no voy a ser florero, no estoy de adorno, tengo el mandato de los mexicanos”.
• “Hay que notificarles a algunos, hay que informarles que ya es otro México”.
Andrés Manuel López Obrador no se anda por las ramas; es directo, a veces duro a veces suave. Pero con él no hay engaño.
Uno de los grandes intereses que empresarios (y políticos) mantenían oculto al insistir en la construcción del aeropuerto de Texcoco, era apropiarse de las 600 hectáreas de terrenos que quedarían en desuso con el cierre del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México. Así lo informó en un video divulgado en redes virtuales el Presidente Electo.
Ese dato es ofrecido sólo como un botón de muestra de los negocios turbios de empresarios y políticos con el que aumentan increíblemente sus fortunas en el marco de una desmedida e imparable corrupción e impunidad cultivada durante muchos años de gobiernos priìstas y panistas, quienes justamente hoy se desagarran las vestiduras defendiendo intereses empresariales ajenos a los de la mayoría de los mexicanos. No tienen vergüenza y no tienen llenadera.
Conduciéndose de acuerdo a la investidura de Presidente electo, AMLO retoma aquella frase de campaña que dice: “me canso ganso de acabar con la corrupción”, como la ruta más corta y correcta de establecer el Estado de Derecho al que la mayoría de mexicanos aspiramos, pero que los mismos actores públicos han calificado despectivamente como utopías o más claramente como tonterías inalcanzables.
Imaginen que hay muchos ciudadanos que aseguran que el gobierno hizo de la transa una cultura. Y que las autoridades están sometidas al poder económico, a tal grado que los empresarios palomean candidatos y funcionarios como si alguna ley los facultara. Eso se tienen que acabar en estos nuevos tiempos democráticos.
FIN DE PODER ECONÓMICO
La cancelación del proyecto de Texcoco por la voluntad ciudadana mediante la consulta, fue un ejercicio imbatible que informa al poder económico que no será más el que decida el rumbo del país desde las oficinas de los organismos empresariales.
“Serénense, tranquilícense, se va a llevar a cabo un cambio en el país. Hay que notificarles a algunos, hay que informarles que ya es otro México, que yo no voy a ser florero, no estoy de adorno, que tengo el mandato de los mexicanos”, recalcó a los ruidosos y ruinosos empresarios que mantienen a la mayor parte de la población en el desastre.
INVERSIONES SIN RIESGOS
En el material difundido, el próximo mandatario sostiene que contrario al manejo que se la ha dado en los medios de comunicación las inversiones están garantizadas, pero aclaró que el hecho de pretender realizar negocios a futuro con los bienes públicos “va más allá de un negocio legal, legítimo, de cuidar las inversiones. Que se respete el Estado de Derecho”. Entiendan: se terminó la corrupción.
“Ojalá se vayan adaptando a la nueva realidad”, sostuvo. Lo tendrán que hacer, o la padecerán. Al pueblo raso, al pueblo de a pie, este cambio le ayudará a salir de la pobreza. Ya verá usté.