Disidencias
Las ausencias en la historia de las indias actuales
No creo que traiga beneficios continuar con la posición de conquistador de las Indias Occidentales como parece que ocurrió con las ausencias de personalidades provenientes de las localidades chontales y tzeltales cuando José Antonio Nieves y Carlos Barceló informaron que el próximo domingo el presidente Andrés Manuel López Obrador se reunirá con representantes de los pueblos indígenas en Tenosique para encabezar la extraordinaria ceremonia de pedirle permiso a la madre tierra para que transite el Tren Maya por territorio maya- chontal- tzeltal de los municipios de Balancán y Tenosique.
Faltó la presencia de un representante de las comunidades, de un delegado municipal o de alguna mujer que adelantara la emblemática ceremonia que regresa en el tiempo a los orígenes de las formas de mediar y cerrar los acuerdos ancestrales. En la voz de los pueblos el evento crece y se hace más auténtico. El mismo hecho de pedirle permiso a la madre tierra, representa la aceptación y acreditación a la cosmovisión de los pueblos. Es honrar sus creencias y costumbres generacionales.
Hay ausencias que se sienten y que son significativas. Tal vez no tuvieron tiempo para contactar e invitar a algún representante de los pueblos, pero como experiencia compartida es obligada la participación en la organización del proceso. Puede ser que Nieves y Barceló no lo vean así, pero cuando menos tendrían que apoyarse para la convocatoria en Adelfo Regino, el encargado del nuevo instituto para los indígenas. No hacerlo solos como se ha venido haciendo, sobre todo ahora, cuando el gobierno quiere estar más cerca de la gente.
Opino que hay detalles en el trato a los pueblos y a la misma gente con múltiples significados. El encuentro programado para este domingo en Boca del Cerro, Tenosique, revive las esperanzas de un trabajo serio entre comunidades indígenas y el gobierno. Un trabajo que se refleje en desarrollo y beneficios para las comunidades.
El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), nos recuerda que en Tabasco, 61 mil personas mayores de 5 años hablan alguna lengua indígena; destacando la lengua chontal con 37 mil hablantes, seguida de la chol, con 14 mil; la tzetal, con cerca de 3 mil, y la tzotzil con poco menos de 1 mil 500.
La idea es incluirlos. Pero en serio, y así lo ha demostrado AMLO; así o deben entender sus colaboradores.