ESPACIO CIUDADANO
EL SIGNIFICADO HISTÓRICO DE LA VERDAD DEL SURESTE
He leído y revisado muchos periódicos que se han publicado en Tabasco a través de su historia; porque en mi práctica como historiador considero a las fuentes hemerográficas como una un elemento coyuntural, con enormes evidencias, para realizar análisis históricos y comprender el pasado.
Así, con una experiencia profesional de más de 30 años, afirmo que: hace 29 años, con la fundación de La Verdad del Sureste, en el periodismo tabasqueño se dio una ruptura, porque el periodismo tradicional con tendencia a ser oficialista o a negociar con el poder el manejo de la información, vio nacer a su antítesis. Un diario que desde su primera edición se convirtió en la voz y la expresión de la oposición, de los movimientos sociales y de la lucha democrática, que desde 1988 encabezó Andrés Manuel López obrador en Tabasco.
La Verdad del Sureste fue creada por un grupo de tabasqueños que necesitaban tener un medio de comunicación, no solo para expresar sus diagnósticos y propuestas políticas, sino también, para tener un espacio que debía informar a la población acerca de los hechos, relaciones sociales y procesos que los sectores sociales estaban viviendo. Para impugnar las versiones que la prensa tradicional difundía sobre el acontecer tabasqueño; porque representaban la lectura parcial que el gobierno hacia sobre la heterogénea realidad local.
Cuando nace La Verdad del Sureste en 1991, de manera inmediata se convierte en la voz de los sectores populares, en la voz de los marginados, los discriminados y los perseguidos por las élites locales. En sus páginas, las diversas historias de los campesinos, obreros, sindicalistas, estudiantes, mujeres, pescadores, colonos, cooperativistas, etc., adquieren un sentido histórico, con los datos, fechas y la narración de sus dramáticas experiencias.
Así, los excluidos del acontecer histórico oficial, las clases populares: su vida, relaciones y problemáticas, aparecieron cotidianamente en las páginas de La Verdad del Sureste. Como como parte de un contra discurso, una narración alternativa, que nos permitía comprender mejor los fenómenos que Tabasco estaba experimentando, más allá, de los límites impuestos por los poderes hegemónicos.
En un nivel más amplio, La Verdad del Sureste también se convirtió en un espacio para que cierta clase media hiciera un ejercicio autónomo de su libertad de expresión y pensamiento. Porque era el único medio periodístico que no ejercía una censura; por ello, estudiantes, maestros, doctores, abogados y luchadores sociales, escribieron recurrentemente en sus páginas.
Es importante decir que, todas las luchas sociales legítimas han tenido como foro de expresión a La Verdad del Sureste: por los derechos humanos; la protección de los ecosistemas y las denuncias contra PEMEX; las denuncias contra la corrupción y la impunidad; la lucha por democratizar Tabasco; contra la represión del Estado y contra el uso faccioso de las instituciones; etc., luchas sociales que forman parte de un proceso histórico, en el que Tabasco ha transitado de un sistema político autoritario, burocrático y caciquil, a una hegemonía con pretensiones democráticas y de justicia social.
En conclusión, el quehacer periodístico de La Verdad del Sureste puede analizarse desde distintos ángulos y, en el proceso abordar diversas temáticas; para quienes estudiamos el pasado y cómo sus procesos explican y nos hacen comprender el presente, podemos decir que:
En la historia del periodismo tabasqueño, la fundación de La Verdad del Sureste significa un parteaguas. Una alternativa, para informarse sobre el acontecer tabasqueño.
Como fuente histórica, La Verdad del Sureste se constituye en una fuente coyuntural, porque nos proporciona diversas evidencias: documentos, entrevistas, artículos de opinión, reportajes, etc., para la narración histórica.
Y finalmente, como ya la señalé, La Verdad del Sureste les ha dado historicidad a los sectores populares, a los marginados y excluidos por la historia oficial. Contribuyendo con ello, a la elaboración de una contra historia, más completa y veraz.
Por ello, esperamos que La Verdad del Sureste cumpla muchos años más en la realidad tabasqueña y nunca olvide su cultura e identidad periodística. Le deseamos que: el compromiso social y los valores que han definido su propia historia, sigan siendo el contenido de sus páginas.