ESTRATEGIAS CRUZADAS FÁLLIDAS
La PGR -creada en 1901 por el dictador Porfirio Díaz para perseguir a los políticos opositores al régimen en un entramado encubierto en la persecución de los delitos -, ha tenido, del Gobierno de Carranza al de Peña, 41 Procuradores Generales. A excepción de Emilio Portes Gil (Procurador en el gobierno presidencial de Ortiz Rubio), ninguno de los Procuradores ha llegado a Presidente. En el caso del tamaulipeco Portes Gil primero fue Presidente Interino y luego Procurador.
Por un lado Peña decidió, desde que inició su sexenio, que la política de seguridad pública era un asunto de seguridad interior y no tanto un tema de seguridad nacional –y por ello desapareció a la Secretaría de Seguridad Pública y la subsumió como una extensión de la Secretaría de Gobernación-, por otro, en contradicción a esa línea, no varió la política de procuración de justicia –que también es un asunto de la agenda de la política de Estado sobre seguridad-.
Debilitó así la visión que preponderó con El Vaquero Loco y Fecal de que el poder giraba sobre el eje de seguridad nacional y hacienda, equilibrándolo con seguridad interior y política (además de la política hacendaria).
Intentó fortalecer a un grupo político distinto al Grupo del EdoMex –aliado al del Estado que mal gobernó, pero distinto- (empoderó a los exgobernadores del Estado de Hidalgo –Osorio Chong en Gobernación y Murillo Karim en la PGR-). A la fuerza de los grupos de poder de seguridad nacional les colgó un contrapeso en procuración de justicia y gobernación.
La dinámica de los fenómenos sociales, la realidad y la falta de razón, obligó a Peña a variar, y debilitar al Grupo Hidalgo: destituyó al Procurador Murillo Karim (dándole una salida hacia arriba, que en política significa la anulación y el placebo); le puso una cuña al Grupo Hidalgo (dando la PGR a Arely Gómez González –nuevamente empoderando al Grupo EdoMex y a Televisa-) y aunque fortaleciéndole en Hacienda, con Vadearay.
Luego de nuevo las circunstancias arrinconaron a Peña. Ahora, movió a la Procuradora Arely Gómez para designar a otro político del Edomex: Raúl Cervantes Andrade. Los saldos que a Peña le debe arrojar este rubro de su administración se concretan en: desastre total en el ramo de procuración de justicia y debacle galopante en seguridad interior.
Ni el Grupo Hidalgo, ni Atlacomulco han dado resultados favorables en el tema de seguridad interior y procuración de justicia; mucho menos en seguridad pública. Pero Peña insiste en el esquema luego de 4 años de gobierno.
Ahora peor, con Guzmán Loera despepitando en Nueva York.
En Tabasco, a diferencia que en la Federación, subsiste la Secretaría de Seguridad Pública con rango de Secretaría y fungió una Procuraduría de Justicia como organismo descentralizado del Poder Ejecutivo del Estado. Al menos 4 Secretarios de Seguridad Pública han desfilado por el cargo. En Tabasco, en contraste a lo que decidió la Federación -destitución a los Procuradores Generales-, a los que se retira del cargo es a los Secretarios de Seguridad. Se ha denotado como inamovible en el rubro de Procuración de Justicia el grupo al que originariamente el Ejecutivo le encargó la tarea y le dio su confianza –no así al de seguridad pública-. Al igual que la Federación, a 4 años de ejercicio, se insiste en el esquema.
Al respecto -a pregunta expresa de un reportero- el líder estatal de Morena, partido político que cada día crece más y representa más el sentir de la población, declaró:
“(…) en relación al tema de la inseguridad; (…) casi a diario, aparecen personas ejecutadas en Tabasco, a pesar de la presencia de elementos Federales como los de la Gendarmería; (…) el año pasado se presentó ese programa federal de seguridad pública. ¿No se están dando resultados en esa materia?”
“Creo que este gobierno, el Ejecutivo, le falló a los tabasqueños en eso y en otros temas; los tabasqueños no ven resultados, incluso con la presencia de la Gendarmería. Pues no se ven resultados: no se ve una política integral para combatir el flagelo de la inseguridad. Incluso hasta se atrevieron a decir que era percepción, que era simple percepción. Nosotros creemos que es una realidad: todos los días aparecen ejecutados, todos los días conocemos de acciones de la delincuencia y sabemos de muchas que incluso pues ni siquiera se denuncian. Entonces, la realidad de este gobierno, es que le falló a los tabasqueños y que urge pues que se rediseñe la política pública de seguridad, seguramente ya no lo harán ellos; pero abra que esperar que el próximo gobierno, una vez que entre en funciones, implemente medidas para reducir los índices de inseguridad.”
“Claro que han fallado en ese y en otros temas; (…) ha sido omiso e irresponsable el Ejecutivo en el asunto de la seguridad pública.”