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La Verdad del Sureste

La filosofía, la educación y el rescate de los valores


8ª Parte                                                   


Tal empeño, desde el ángulo de la filosofía, tiene una evolución continua. Veamos la orientación liberal de la educación, así como sus raíces en Jean-Jacques Rousseau, quien afirmaba que la educación es un proceso que se realiza de acuerdo con el desarrollo natural del hombre. En su obra cumbre Emilio o la educación (1762) señala: “Asignad a los niños más libertad y menos imperio, dejadles hacer más por sí mismos y exigir menos de los demás”.
    Rousseau era un filósofo político, pero también pedagogo; su novela Emilio, mencionada, impulsa pensamientos filosóficos sobre la educación. La razón de la pedagogía  -que se funda en leyes psicológicas- es establecer en la infancia la libertad, a través de la actividad. Aprender por experiencia propia y no tanto por lo que le enseñen los demás. Importante clave de Rousseau es diferenciar a niños y adultos en cuanto a su aprendizaje. Hasta su época se educaba a los niños como si fueran adultos en pequeño (homúnculos).
    
    Considera que la infancia tiene formas de ver, pensar, sentir que le son propias. Lo mismo ocurre con la adolescencia. Los maestros deben conside    rar esas diferencias, conocerlas y respetarlas. En la educación, el niño debe permanecer en su naturaleza de niño. De allí que la educación sea     gradual. El educador esperará con serenidad la marcha natural de la educación e intervendrá lo menos posible en el proceso de formación. Por     ello, la educación del niño debe comenzar desde su nacimiento impidiendo la adquisición de hábitos que le hagan esclavo de ellos.
    La educación religiosa, no debe ser confesional. ´Esta no debe realizarse en la infancia, sino en la “edad de la razón”. En su texto “El Emilio”, atacó al sistema educativo de su época, insistiendo que los niños deben ser educados a través de sus intereses y no por la rigurosa disciplina. La educación es la empresa de formar un ser humano. Va de la infancia al final de la adolescencia. De 0 a 2 años con la madre (que no contraiga hábitos, por artificiales); la niñez de 2 a 12 años (segunda etapa) protegerlos de influencias malignas y extrañas, en vez de enseñarles cosas para las que no están preparados. “No enseñar la virtud y la verdad sino a preservar de vicios el corazón y de errores el ánimo”.
    La tercera etapa corresponde a la primera adolescencia (12 a 15 años). El niño tiene la mente abierta y dispuesta a explorar el ambiente en el que vive, aquí interviene la técnica del “descubrimiento” y de la “resolución de problemas”.
    La cuarta etapa es la adolescencia, entre 15 y 20 años. Los contenidos que recibirá serán: Historia, Literatura, Artes, Estudios Sociales y Políticos. Para completar su estudio deberá hacer un viaje por Europa, (usual en esa época). Después de ese proceso educativo, el joven estará listo para entrar a la sociedad, enfrentarla y salir adelante en sus pretensiones de vida. (Continuará)

[email protected]   Puebla,

 

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