Al confirmarse que la entidad será sede los Juegos Nacionales Conade 2023, ciertos directivos y entrenadores mostraron su beneplácito y, al mismo tiempo, coincidieron con el Ejecutivo Estatal quien, previo a la ratificación del territorio tabasqueño como anfitrión del evento, reconoció las pésimas condiciones de las instalaciones deportivas locales.
Obviamente, para los deportistas tabasqueños es una alegría tener en casa la fiesta deportiva más importante del país; por la derrama económica al estado, inversión federal en infraestructura y equipamiento, así como la posibilidad de mejorar resultados en disciplinas deportivas con garantía de preseas y escalar peldaños en cuadro general de medallas.
Sin embargo, existe la incertidumbre si de aquí a la celebración de la Final Nacional de la competencia, a mediados del año próximo, se contaría con los escenarios en condiciones, para un certamen de dicha categoría, luego que el mismo mandatario tabasqueño, en días anteriores, sugirió posponer los juegos por las condiciones pésimas de los inmuebles recreativos.
Lo anterior quedó para el anecdotario de los que apostaron por aprovechar el ofrecimiento de la titular de la Conade, Ana Gabriela Guevara Espinosa, de llevar a cabo el certamen el año venidero y, además, concordar con los expertos en cuestiones administrativas gubernamentales que, su realización en el último año de un gobierno es complicado.
Parte de 2024 se iría en campañas políticas y en la elección. Los electores tabasqueños acudirán a las urnas para votar por autoridades locales y nacionales, es por ello que, la balanza se inclinó a favor de organizar la máxima justa deportiva antes de la efervescencia electoral y, particularmente, porque la oferta llegó directamente de la rectora del deporte mexicano.
Según una voz autorizada del Injudet, en los primeros días de enero se conocerán los deportes a organizar por los tabasqueños; aunque, tentativamente, se habla de actividades de combate. Por cierto, en la próxima edición de los JJNN Conade, se incluirá por vez primera al béisbol 5; en tanto que, la geografía deportiva de México pasó de 8 regiones a 6 y la entidad ocupará la última, igual que en la anterior regionalización.
La comunidad deportiva estatal vive la felicidad de organizar los juegos por segunda vez, en la historia la justa deportiva más importante del país, pero también hay preocupación, porque Tabasco cuente en tiempo y forma con la infraestructura recreativa a la altura del certamen. Es de suponer que la Conade y el gobierno estatal unirán esfuerzos e inversiones, para lograr el objetivo. El poder es el poder.
