El denominado Centro de Entrenamiento de Selectivos ubicado actualmente alberga las disciplinas de judo, karate, taekwondo, gimnasia rítmica y luchas asociadas, cederá el inmueble a los expositores de la máxima festividad de los tabasqueños, justo al entrar en el tramo final de la competencia nacional.
Para expertos esta interrupción será fatal en la búsqueda de los objetivos propuestos, que no ocurriría de contar la entidad con un Centro de Alto Rendimiento Deportivo en el cual los atletas trabajan todos los días y meses del año, tal cual lo hacen los deportistas de los gobiernos con esa clase de instalaciones.
Otro factor preocupante es el aproximadamente medio año de escaso o nulo fogueo de los deportistas domésticos, originado por la falta de dinero para estos menesteres. Lo anterior coloca a los atletas originarios de esta tierra en evidente desventaja ante aquellos rivales con roce dentro y fuera del país.
Quiérase o no, contar con recursos económicos con amplio margen de maniobra y bien administrados son claves en el crecimiento y desarrollo de cualquier ente deportivo. De lo anterior, Quintana Roo, es un ejemplo en el Sureste del país, con un presupuesto millonario se colocó como una potencia en la región y pelea por estar entre los mejores de la geografía mexicana.
Los tabasqueños enfrentaran a sus rivales en los Regionales y Macrorregionales de los JJNN Conade sin fogueo previo y, con ello los competidores, que no superen esta etapa clasificatoria para la final nacional, restaran posibilidades a la delegación choca de cristalizar los números propuestos desde ahora.
La reubicación del SES y la falta de fuego de los deportistas locales elementos claves en el presente proceso de los JJNN Conade, los cuales reafirman las carencias de la sociedad deportiva local que, a pocos meses de finalizar el sexenio, dejará la tarea al gobierno siguiente, si éste desea disputar el liderazgo a las potencias deportivas de México.
El poder es el poder.
