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Sin goles
La principal razón por la cual la afición tabasqueña se quedó sin futbol profesional es el desinterés de los dueños del dinero en invertir en este deporte; porque no les garantiza ganancias de inmediato, desvían los recursos hacia otras actividades individuales o colectivas, entre otras cosas.
La mayoría o casi todos los que tuvieron algún club en alguna de las divisiones del balompié mexicano de paga, hubo dinero del estado para la supervivencia del club, en ciertos casos, empero conforme la crisis económica gubernamental agravó se cerraron las arcas estatales para este deporte.
Obviamente, los reclamos existieron y todavía permanecen vigentes del por qué al béisbol, como Olmecas de Tabasco, tiene subsidio del sector público; para lo cual el Gobierno estatal tendrá sus argumentos como ser casi el único espectáculo que poseen los habitantes de este terruño.
Con esta explicación algunos estarán de acuerdo y otros no. Lo cierto es que la mayoría de los deporte profesionales reclaman apoyos oficiales para subsistir ya sea la lucha libre, el boxeo, etcétera, etcétera. Ante tal situación no hay presupuesto que alcance a menos que se olviden las obras sociales por la recreación de paga.
Durante una entrevista en televisión restringida a un dueño de un equipo de futbol de la Liga MX, dijo que los gobiernos no deberían de auxiliar con dinero a los clubes, porque son causas de problemas al durar las administraciones seis años o si por alguna razón el periodo termina antes y quien lo sustituye desconoce los acuerdos de su antecesor.
Efectivamente hay entes, fuera del Gobierno, con la capacidad de invertir en el balompié de paga, por ejemplo, los Sindicatos y naturalmente empresas privadas En el municipio de Centro, entrena Jaguares de la 48, de la Tercera División del Futbol profesional del país, pero juega en Reforma, Chiapas.
Un gremio de Pemex financia ésa oncena y en la entidad hay varias de ese tipo de organizaciones y capitalistas con dinero suficiente para ir en sociedad e invertir en un proyecto rentable quizás a mediano o largo plazo. El problema, que todos quieren ir a la segura y lucrar desde un inicio.
El deporte de paga es como toda empresa a la cual el Gobierno le ofrece ciertas facilidades para asentarse y desarrollarse. DE ahí a subsidiarlo siempre existe una distancia abismal, porque todos ambicionarían un negocio de esa clase si su dinero no corre peligro de perderlo.
A todos esos esfuerzos aislados por darle a la afición un club de balompié profesional se le tiene que felicitar y al mismo tiempo hablar claro hacia dónde solicitar los patrocinios. El poder es el poder.