Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

FREE LANCE.

Luchadores cachirules.


Las luchas asociadas de la entidad vivieron su época de oro durante la administración de Armando Aurelio Chávez Rivera, como titular del Instituto del Deporte de Tabasco (Indetab); sin embrago, a varios años de distancia, algunos actores deportivos revelan que ciertos resultados hubo deshonestidad y corrupción.
    En ese quinquenio la citada disciplina deportiva tomó el liderazgo de las medallas obtenidas por toda la delegación tabasqueña, por varias preseas de diferencia, en algunas ediciones, de eventos como la Olimpiada Nacional (ON). El número de gladiadores creció exponencialmente.
    Al cambio de un gobierno a otro; en la primera ON del Gobierno del “Químico” Andrés Granier Melo, con Melchi Franco Ruiz, como rectora del deporte tabasqueño, las luchas asociadas se desplomaron alarmantemente. La entonces nueva servidora  pública recibió el señalamiento de culpable de la catástrofe deportiva.
    Ahora, tal vez en un acto de honestidad, como la exige el presidente de México licenciado Andrés Manuel López Obrador, ciertos personajes que conocen del tema, aunque piden mantener en secreto la fuente informativa, acusan que la lucha olímpica tabasqueña violento el Juego Limpio.
    El ciclo de esplendor del deporte en cuestión, según el testimonio, se logró en base a utilizar peleadores cachirules; asimismo, con la corrupción de los federativos  que recibieron dinero a la mano de parte de enviados del Indetab de aquel quinquenio. Con estas y otras complicidades se tejió un éxito utópico.
    Aclara la fuente informativa que existen sus excepciones de gladiadores que ganaron sus medallas y representaron al país  en base a su talento, capacidad, tenacidad y entrenar a diario como: Wendy Iomara Martínez y Greysi Félix, entre otros de estos deportistas, que merecen el reconocimiento por sus logros deportivos.
    De hasta dónde Chávez Rivera sabía de estos turbios manejos, sólo él y su conciencia tienen la respuesta. Armando Aurelio, formó parte del Gobierno cuestionado  de Arturo Núñez Jiménez, en las Secretaría de Comunicaciones y Transportes así como la Policía Estatal de Caminos. 
    En su paso por la dependencia deportiva estatal, en un acto irreverente hacia los entronizados tiró al basurero las placas y derribó el Salón de la Fama, dedicado al deporte local, apenas construido un año antes de recibir la estafeta de la institución deportiva.
    Es, hasta hoy en día, con el licenciado Carlos José Daddug Nazur, responsable del Indetab, que le regresa a los deportistas su recinto con el nombre de Salón de los Inmortales. Ahí queda todo esto para la reflexión. Ocultar la verdad también te hace culpable. El poder es el poder.

 

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más