Un programa que coadyuve a un bienestar social y retome los aspectos socioculturales del país
Con enfoque de derechos humanos y de género
Evitar la improvisación y la hegemonía unidimensional de la psiquiatría.
El Frente Nacional para la Prevención del Suicidio constituido en 2018 por un grupo interdisciplinario de especialistas, académicos, estudiantes, asociaciones civiles y población en general interesada en el tema de la prevención del suicidio, exhortó al presidente Andrés Manuel López Obrador, al secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela y al Director del INSABI, Juan Antonio Ferrer, para constituir un Consejo Nacional que desarrolle un Plan Estratégico Nacional y plural, en donde estén integrados sectores de la sociedad civil y académicos especialistas en el tema, además de las dependencias de gobierno pertinente.
Con motivo del Día Mundial de la Prevención de Suicidios, el Frente Nacional para la Prevención del Suicidio, advirtió que el perfil epidemiológico del suicidio en México ha alcanzado una tasa de 7.0 , es decir 6808 suicidios para el año 2018, lo cual representa un incremento del 261% en los últimos 25 años. Ello demuestra que no sólo es un problema de salud pública, sino que también tiene que ver con el bienestar material y subjetivo de las personas. Específicamente, se requiere una política pública mucho más integral para prevenir el suicidio infantil, adolescente y juvenil, porque son las poblaciones que presentan mayor riesgo en nuestro país. Específicamente, en la población infantil (10 a 14 años) , para el caso de las niñas, el suicidio ha aumentado un 31.7% en los últimos 10 años y su tendencia es a seguir creciendo.
El ascenso demuestra la urgente necesidad de atender el suicidio bajo un enfoque biopsicosocial, que tenga como punto de partida el contexto sociocultural del país, y se integre a especialistas de diversas disciplinas científicas, pues un problema con múltiples dimensiones requiere una intervención multidisciplinar.
Para el Frente el diseño de una política pública para la prevención del suicidio necesita de la elaboración y presentación de un plan de acción que sea capaz de producir efectos en el bienestar social. Requiere de la previsión de un marco legal, una planeación presupuestaria, acciones y metas que serán emprendidas y evaluadas por las dependencias públicas, pero también por las organizaciones de la sociedad civil sin fines de lucro. Asimismo, cuando se trata de prevención, se requiere de un diseño que parta de un diagnóstico y de investigación científica que arroje luz sobre la multifactorial dad del fenómeno, para que las propuestas sean previsiblemente eficaces.
Los especialistas indicaron que en 2019 se avanzó significativamente con los foros que organizaron en la Cámara de Diputados y Senadores, con representantes populares comprometidas con la causa, como la Diputada federal Tatiana Clouthier y la Senadora Mónica Fernández Balboa. Bajo la modalidad de parlamento abierto se debatió en diferentes momentos, partiendo de una concepción integral de la problemática del suicidio y escuchando diferentes voces y enfoques.
Para los miembros del Frente Nacional, es relevante convocar a diferentes sectores y niveles de gobierno para el diseño de una política pública acorde con las recomendaciones que ha hecho la OMS (2014). Autoridades gubernamentales, actores políticos, instituciones públicas, académicas, de salud y organizaciones civiles, son requeridos para implementar acciones de prevención, detección, intervención y postvención, con medidas eficaces y eficientes que contribuyan a la mitigación de este flagelo social.
Además, debe resaltarse que México tiene un presupuesto reducido para el rubro de salud mental (sólo el 2% del presupuesto general de salud), a pesar de las estadísticas y de las “graves repercusiones sociales”. Dijeron las y los expertos que ese magro presupuesto apenas alcanza para actividades asistenciales, es decir, no preventivas, ya que más del 80% se asigna a hospitales psiquiátricos. Visibilizar la salud mental como un problema que excede el campo de la bio-medicina, es una tarea esencial para abordar la problemática.
Asimismo, comentaron que para la prevención e intervención en las conductas suicidas es fundamental recuperar los aspectos sociales, culturales, los significados y la percepción de esta causa de muerte en la población mexicana, en su propia historia de vida; esto deberá contribuir en la disminución de los prejuicios y estigmas de la sociedad hacia las enfermedades mentales.
También agregaron que la prevención del suicidio requiere intervención que incluya tanto a los distintos sectores de la salud como de la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Bienestar, de Cultura y otras secretarias y dependencias que deben sumarse con acciones y programas concretos, coordinados para trabajar de manera integral el problema.
Los integrantes del Frente Nacional solicitaron al secretario de Salud, el Dr. Jorge Alcocer Varela y al Director del INSABI, así como al Secretario de Hacienda, Dr. Arturo Herrera, destinar un presupuesto mínimo al área de salud mental en el marco del paquete presupuestario del año 2021. Enfatizaron que derivado de la Pandemia de COVID 19 el suicidio puede incrementarse, sobre todo en aquellos sectores que ya mostraban índices de vulnerabilidad social y a raíz de la crisis económica han entrado en un proceso de precarización irreversible. Por lo tanto, es urgente que no se ignore este contexto al momento de aprobar el presupuesto para el año 2021.