Peralta Fócil sumó la evaluación que recientemente realizó el Instituto Mexicana para lo Competitividad que coloca al estado en el lugar 29 en esa materia. (Foto: Tomás Rivas)
Por ese motivo, anunció que diputados de su partido se retirarán de la sesión solemne programada para este domingo y en la cual el secretario de Gobierno, Humberto Mayans Canabal acudirá al Congreso a entregar por escrito el informe en representación del Ejecutivo.
Con base a cifras oficiales, el legislador perredista describió el “desastre” económico y social que enfrenta la entidad tras cuatro años de administración granierista, no obstante que Tabasco sigue siendo la entidad con mayores participaciones federales por habitante en el país y de haber recibido más recursos de los originalmente programados para este año.
Citando a la Secretaría de Hacienda como fuente, detalló que este año el gobierno tenía previsto recibir 12 mil 30 millones de pesos de participaciones federales y ya recibió 12 mil 263 millones, lo que contrasta con el lugar 31 que ocupa de acuerdo al “índice de Desempeño Financiero de las entidades federativas 2010”, elaborado por la consultara A-Regional, con una calificación de 22.49%.
De acuerdo a esta consultora Tabasco “se ganó el título de peor estado de todo el país en cuanto al manejo de los recursos”, y atribuyó esta baja calificación al incremento de la deuda, la fuerte dependencia de recursos federales, la escasa captación de ingresos propios y la “fuerte tendencia” del gasto corriente.
A este indicador adverso, Peralta Fócil sumó la evaluación que recientemente realizó el Instituto Mexicana para lo Competitividad que coloca al estado en el lugar 29 en esa materia, posición que ha venido ocupando desde el 2001, lo que revela un pronunciado estancamiento “durante caso toda la primera década del Siglo 21”.
Y si a obra pública se refiere, el estado tampoco es la excepción. Según el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC) del 2000 al 2008, los gobiernos estatales sólo invirtieron 3 mil 532 millones de recursos propios en este rubro.
El CIDAC precisa que en el 2000 se invirtió la mayor cantidad de esos recursos en obra pública, 2 mil 206 millones de pesos, mientras que el gobierno de Granier en el 2008, luego de ocurrida la tragedia de la inundación, apenas si destinó 99 millones de pesos, de acuerdo a la cuenta pública del Ejecutivo de ese año.
Peralta Fócil deploró que a pesar de la devastación del 2007, cuando se pensaba que se iba a reconstruir el estado, “los problemas generados por los desastres naturales no han sido atendidos con los recursos de Tabasco”.
Luego, citando cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) dijo que un millón cien mil tabasqueños, equivalentes el 53.8% de la población, viven en situación de pobreza, de los cuales 700 mil habitantes, esto es el 34.5%, “tiene problemas de hambre”, lo que coloca a Tabasco en el primer lugar nacional con problemas de acceso a los alimentos.
No sólo eso, sino que es el estado en todo el país que más población pierde a causa de la migración, según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2009, por lo que “es evidente que los jóvenes están abandonando el estado en busca de mejores oportunidades de vida”.
Y si se trata de medir el Índice de Desarrollo Humano, medido por el Plan de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Tabasco ocupa el lugar 20 y además presenta un alto grado de marginación, porque de acuerdo a ese indicar los tabasqueños “tienen graves problemas de agua entubada, drenaje, electricidad y hacinamiento en sus viviendas” y perciben bajos ingresos.
Estos son algunos datos que ilustran la situación real que vive Tabasco, dijo Peralta Fócil, y señaló que por más que Granier trate de justificarse y apele al juicio de la historia, los tabasqueños ya emitieron un juicio sobre su desempeño como gobernante.
De acuerdo a un sondeo realizado por la encuestadora Gabinete de Comunicación, que publicó en julio de este año, el 75.4% por ciento de los tabasqueños expresó que no le confiaría la llave de su casa cuando les preguntaron si serían capaces de dejársela si tuvieran que ausentarse por unos días.
En el 2009 esa desconfianza era de 60.4%, es decir, en un año subió 15 % la percepción negativa hacia Granier.
Y si “ese dato no convence”, Peralta Fócil citó una encuesta realizada por el diario El Universal para medir el desempeño de los gobernadores del país y según la cual “la mayoría de los encuestados opinó que el principal error de Andrés Granier es no saber gobernar”.
Dijo que así como se habla en el país de un Estado fallido, en Tabasco se debe de hablar de un estado omiso, “que no ha sabido estar a la altura de las circunstancias”, porque Granier mantiene inmerso a la entidad “en la contingencia, la emergencia y el desastre”.
