Gracias por tanto, Olmecas
Los Toros de Tijuana ya tienen el Trofeo 108 Costuras. Después de seis juegos, la novena fronteriza se proclamó campeón a de la Liga Mexicana de Béisbol por tercera ocasión en su historia, cerrando la Serie del Rey con un 2-0 sobre los Olmecas de Tabasco.
Para Tabasco queda la derrota, pero también una pregunta que deberá acompañar a la organización durante el invierno: ¿qué hace falta para que el próximo intento termine diferente?
La respuesta no parece estar en comenzar de cero. Los Olmecas llegaron a la segunda final de su historia porque construyeron un equipo capaz de competir durante toda la postemporada. El reto para 2027 será conservar esa base y, al mismo tiempo, agregar las piezas que permitan dar el último paso.
El Juego 5 puede ser el mejor punto de partida. Tabasco remontó un 0-4, tomó ventaja de 5-4 y estuvo a cuatro outs de viajar a Tijuana con la serie 3-2 a su favor. Pero Hernán Pérez empató con cuadrangular en la octava y Junior Lake puso el 6-5 definitivo en la novena.
Ahí apareció una diferencia que no se puede ignorar: la capacidad para cerrar los partidos cuando el margen de error desaparece.De cara a 2027, Olmecas necesita profundidad. Más alternativas en el pitcheo, un bullpen capaz de sostener ventajas en los momentos decisivos y una ofensiva con mayor consistencia cuando los juegos se aprietan. No para desarmar lo construido, sino para fortalecerlo.
El campeonato de Tijuana demuestra que el nivel estaba ahí. Olmecas llegó hasta la última instancia y obligó a los Toros a jugar seis partidos para coronarse.