• La Verdad del Sureste |
  • Martes 03 de Marzo de 2026

Granier debió mantenerse firme en el CTOOHR, dice Santo Tomás

Manuel Arias Rodríguez, afirmó que evidentemente hay una falta por parte de la Comisión Federal de Electricidad, al romper los acuerdos que había entre los integrantes cuando prácticamente faltaban dos semanas para que culminara.

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CECILIA VARGAS


Resulta lamentable que el Gobernador de Tabasco se retirara del Comité Técnico de Operaciones de Obras Públicas Hidràulicas y Regionales (CTOOHR), porque es un espacio de decisión muy importante, debió mantenerse ahí, por lo menos para evidencias las incongruencias que se están dando ahí.
      Opinó ayer el coordinador general de la Asociación Ecológica Santo Tomás, José Manuel Arias Rodríguez,  quien afirmó primero que evidentemente hay una falta por parte de la Comisión Federal de Electricidad, al romper los acuerdos que había entre los integrantes cuando prácticamente faltaban dos semanas para que culminara.
      Sin embargo, el Gobernador debió mantenerse ahí, insistió.
      No obstante la actitud del químico Andrés Granier lo dejó en evidencia, porque desde hace varios años, sabe del mal manejo de las presas por parte de la Comisión Federal de Electricidad, lo cual, por alguna razón -no sabemos si por conveniencia- no lo denunció, cuando incluso organizaciones civiles y partidos de oposición lo hicieron, dijo.
      Y ahora que inicio una actitud crítica, se retira.
       -¿Está abandonando la  responsabilidad constitucional de velar por la seguridad de los tabasqueños? Se le preguntó.
      Esa es una responsabilidad que abandonó desde hace mucho.
      Cada una de las  cuatro inundaciones anuales que ha sufrido Tabasco, tiene sus propias características, afirmó el biólogo, en  la del 2010 fue evidente que al Gobernador le preocupó proteger la zona de concentración económica de Villahermosa, inundando a zonas urbanas marginadas y muchas comunidades rurales campesinas e indígenas.
     Eso habla no de la preocupación de un gobernante preocupado por todos los habitantes de un estado, sino de un interés por un solo sector económico sin reparar en el golpe a las comunidades rurales, dijo.
      En la inundación del 2007 hubo otros factores, pero en la del 2010 es más que evidente que no fue producto del cambio climático, sino de la corrupción, en eso coincide no solo organizaciones civiles, sino también legisladores,  académicos y partidos de oposición.
    Eso es un avance, el que muchas voces se unan en el mismo sentido.
    Por otra parte, por muchos años no se realizaron las obras planeadas en el Plan Hídrico Integral y que ahora resulte que los bordos que no se cayeron con la presión del agua, ahora se derrumben porque no la hay, porque significa que 5 mil millones de pesos fueron echados a la basura.
      La pregunta es si fueron mal diseñados o estamos hablando de bordos desechables que cada año hay que volver a construir.
     Creo que en estos momentos, los especialistas deben retomar y opinar en relación a lo que va a pasar con estos bordos y qué es lo que hay que hacer, porque no podemos esperar la próxima inundación en estas condiciones, ni seguir jugando con la seguridad de los tabasqueños, sostuvo.
    En esta última inundación, retomó, se abrieron otras “ventanas”, por eso sostenemos que en más del 50 por ciento fue provocada y planeada, porque había toda la intención de proteger los intereses de un sector inundando una buena parte de la Chontalpa que seguramente continuará afectada en los próximos años.
    Se inundaron miles de hectáreas productivas, se despojó y destruyó el   patrimonio de mucha gente,  y hay que decirlo, con la complicidad de gobiernos municipales, seguramente con la esperanza de que obtendrían recursos para resolver los problemas que se generaron, pero eso no pasará y ya comienzan a tener problemas con los afectados, agregó