Dijo que, ante la opacidad en el manejo de la información sobre el destino de los recursos del Fondo Nacional de Desastres, no se descarta que la mayor parte de esta aportación federal haya ido a parar al gasto corriente.
En entrevista, aseveró que probablemente cuando se auditen por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) saldrá a relucir toda la verdad acerca del destino que han tenido millones de pesos que programaron para la reconstrucción del estado, pero terminaron usándose en “otras cosas”.
Una de esas “cosas”, ejemplificó el diputado Peralta Fócil, fue la construcción la sala para los juicios orales del Tribunal Superior de Justicia del Estado, cuando se debieron haber dirigido a la atención de los damnificados por las contingencias que han afectado a la entidad.
El legislador perredista señaló que, por “acuerdos cupulares”, se pudo haber convenido que la Federación aportara el 50 por ciento de los recursos del FONDEN y el gobierno estatal un porcentaje menor cuando por normatividad debe aportar la misma cantidad.
Recordó que el paripasu del 2007 la administración granierista la cubrió con deuda pública, e indicó que el antecedente que se tiene es que no todo el dinero del FONDEN se invirtió en la reconstrucción del estado.
Advirtió que estos desvíos podrían tener una repercusión negativa para el estado, porque la Federación observará que no se están destinando para lo que fueron programados, “porque no invierten los recursos para lo que debe ser”, sino que el gobierno granierista los aprovecha para varias cosas.
Por ello, remarcó Peralta Fócil, no descarto que muchos de esos recursos hayan ido a parar al gasto corriente, lo cual complica mucho la situación de Tabasco en el manejo del FONDEN.
Expuso que es muy cuestionable que el 95 por ciento de las participaciones federales que recibe el estado se utilicen a este rubro, lo que condena a la entidad al subdesarrollo, porque no se está generando inversión que detone el desarrollo de Tabasco.
