HAGAMOS BULLYING
Villahermosa, Tabasco, 27 de noviembre de 2017. La acusación por bullying es la respuesta del presidente hacia una sociedad con una desarrollada tendencia por atacar, señalar y hasta burlarse de las instituciones del Estado, tendencia que, desde luego, tiene su origen en las instituciones mismas. Sin embargo, es de insoslayable utilidad pública rescatar la acusación presidencial para volverla iniciativa popular: hagamos bullying a las instituciones (a sus instituciones).
Hagamos Bullying a la Secretaría de la Función Pública que bajo la figura de Virgilio Andrade, tuvo la responsabilidad de “investigar” a su jefe para exonerarlo por el escándalo de evidente corrupción de la millonaria Casa Blanca; hagamos Bullying a aquella PGR que emitió una falsa “verdad histórica” para darle carpetazo al caso Ayotzinapa, misma que despúes sería desmentida por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI); Hagamos bullying al INEGI que en un intento de proporcionar primeros auxilios a la SEDESOL cambia la fórmula para medición de la pobreza; y desde luego, a esta última que con su política de repartición de despensas, no ha logrado sino aumentar el número de pobres; hagamos bullying al ejecutivo y a su séquito de esquiroles en el Congreso (PRI, Partido Verde, PANAL) que impone personajes sin el perfil legalmente requerido en puestos estratégicos, como el caso de Paloma Merodio en el INEGI, y que con la misma fórmula de servilismo cínico remueve al titular de la FEPADE por atreverse a investigar los casos de corrupción y delincuencia electoral que involucran al presidente y a su círculo cercano; hagamos Bullying al Instituto Nacional Electoral (INE) y a los institutos locales dominados por el PRI que se han encargado de avalar elecciones a todas luces fraudulentas, como en el caso del Edo. de México y Chihuahua; hagamos Bullying a una Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) que en contra de su naturaleza, se niega a aumentar el salario de los trabajadores más allá del umbral de la miseria, mientras que su salinista titular, el hombre que fija el salario, gana más de 170 mil pesos al mes; hagamos bullying a una Secretaría de Medio Ambiente que en aras del interés económico aprueba diversos casos de ecocido como el de la remoción del manglar en Tajamar o la tala de una tercera parte del bosque del Nevado de Toluca; hagamos Bullying a tantos y tantos ejemplos que sobran de instituciones y autoridades que se “autobulean” y por los que terminamos padeciendo nosotros, los ciudadanos, los que nos quejamos (y los que no).
Hagamos bullying a aquellos que han hecho de las instituciones un engranaje de corrupción, impunidad y simulación; en el 2018 votemos masivamente en contra de aquellos que desde el poder nos bulean y demostrémosles al final quien bulea a quien.
Twitter: @MartinezBriceno