EL INOLVIDABLE ROUSSEAU
El libro el Contrato Social, es un ensayo de filosofía política; Habla como principales puntos rectores, la libertad y la semejanza que hay dentro de cada uno de los individuos de las sociedades, consta de 4 libros en los que, en cada uno enfatiza cada capítulo con una idea central, pero que llevan a un objetivo conciso en cada uno de ellos.
Rousseau parte de la tesis que supone que todos los hombres nacen libres e iguales por naturaleza. Nos habla del estado originario del hombre, afirma que la familia es el primer modelo de sociedad política. Después de hablar sobre la inhumanidad de la esclavitud y sobre el derecho de los demás sobre una persona, que son nulos, nos indica que es un pacto social; y dice: Cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general, recibiendo a cada miembro como parte indivisible del todo.
¿Puede este hombre ya corrompido por la sociedad construir una nueva sociedad justa? La respuesta de Rousseau es afirmativa, porque el mal no está en el hombre sino en su relación con la sociedad. La perversión se ha producido por el mal gobierno y es el “corazón del hombre” quien puede cambiar la situación.
El autor distingue tres tipos de libertades: la libertad natural, que es la que se pierde tras el contrato, la libertad civil que está limitada por la voluntad general y la libertad moral, «que es la única que convierte al hombre en amo de sí mismo. El pacto social convierte en iguales a los hombres por convención y derecho.
El hombre puede vivir en libertad en una sociedad verdaderamente igualitaria. El problema fundamental es “Encontrar una forma de asociación que defienda y proteja con toda la fuerza común proporcionada por la persona y los bienes de cada asociado.
En el segundo libro se encarga de definir sobre todo del concepto de «voluntad general». Al ejercicio de esta voluntad lo llama « soberanía», destacando su inalienabilidad e indivisibilidad. También analiza las nociones de «ley», que no sería otra cosa que un acto de la voluntad general, es decir, donde el «pueblo» sería el «legislador».
El libro tres, se ocupa fundamentalmente del gobierno y de sus formas. El gobierno es «un cuerpo intermedio establecido entre los súbditos y el soberano para su mutua correspondencia, encargado de la ejecución de las leyes y del mantenimiento de la libertad, tanto civil como política». El gobierno no es otra cosa que el ejercicio legítimo del poder ejecutivo. El poder legislativo, por su parte, siempre pertenece al pueblo y sólo puede pertenecer a él.
En este mismo libro, se encarga de definir y clasificar las diferentes formas de gobierno, sin afirmar que alguna sea mejor que otra, pero si diciendo cual puede ser más efectiva dependiendo de las condiciones sociales, y dice que la forma de gobierno más efectiva es aquella que preserva el objetivo primordial de los pactos sociales, que es la conservación y multiplicación de la especie humana.
En el último libro, comienza hablando de la bondad y rectitud de los hombres sencillos. Éstos necesitan pocas leyes. Insiste en la noción de voluntad general, la voluntad constante de todos los miembros del Estado. El gobierno no es más que un cuerpo intermediario establecido entre los súbditos y soberanos para su mutua comunicación, encargado de la ejecución de las leyes y del mantenimiento de la libertad, tanto civil como política, afirma.
En el gobierno se distinguen dos partes que mueven el poder, uno lo conocemos como el poder legislativo y el otro como el poder ejecutivo. El poder legislativo pertenece al pueblo, pero el poder ejecutivo no puede pertenecer a la generalidad ni a la soberanía, porque este poder se basa en actos particulares que no son la base de la ley, pero que rigen a la sociedad. El gobierno, para ser bueno, tiene que ser más fuerte conforme su población crece.