Como única alternativa para mantener una sustentabilidad económica viable, de manera “urgente” Tabasco debe buscar su integración al modelo regional mediante la vía de la economía inmaterial, que implica una reformulación profunda de su sistema social y político, amén del rescate y reconstrucción de su patrimonio natural, cultural e intelectual.
Planteó el doctor en sociología, Rodolfo Uribe Iniestas, investigador titular del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco en su ponencia “Las regiones pueden desaparecer. La discutible viabilidad de Tabasco”.
El doctor Uribe Iniestas fue uno de los ponentes en las mesas de discusión que abordaron diversos temas como parte del Décimo Quinto Encuentro Nacional sobre Desarrollo Regional en México, organizado por la Asociación Mexicana de Ciencias para el Desarrollo Regional, asociación Civil, que tiene lugar en el Centro Internacional de Investigación y Enseñanza de la UJAT. Para lograr la viabilidad de esa alternativa, sin una dispersión y eventual abandono de sistemas de control hidráulico y destrucción de ciudades, y en contra de su tradición histórica de volcarse a una virtual monoproducción o monoexplotación de recursos naturales o agropecuarios, según el momento del mercado mundial, recomendó el investigador: Debe seguir una estrategia diversificada que, sobre todo, incluya la capacidad de competir con el elemento actual de más importante, el desarrollo de capital humano.
Lo primero que hay que hacer, dijo, es convencer a funcionarios públicos, comunicadores y científicos que la viabilidad es posible para que se efectúen las obras de reordenación y protección necesarias, y como parte de eso, hay que “contrarrestar las versiones malfundamentadas y erróneas de que lo que ocurre ahora en Tabasco es producto del Cambio Climático y por lo tanto no hay nada más que hacer”.
Al final de su ponencia, Uribe Iniestas en entrevista, declaró que para la ideología neoliberal y los proyectos de reformulación regional, Tabasco no es viable porque no es un centro de producción de valor que le interese a mercados externos, ni vale la pena invertir en obras para salvar sus ciudades y reformular el proyecto hidrológico. La única manera de que Tabasco pueda ser viable, planteó, es empezar a producir valor por si mismo para pagar las obras que necesita.
Eso pasa por una estrategia múltiple, que empiece por la exigencia del pago adecuado en relación a los impactos y a los costos de producción de energía en Tabasco por los últimos 30 años. Debe reformular un desarrollo económico en base a la economía inmaterial tratando de rescatar o reinventar su patrimonio cultural, paisajístico y social, como se ha hecho en el resto del sureste y en Centroamérica para establecerse en el Mundo Maya como una competencia turística. Esa es la única opción de Tabasco para su inserción en la economía mundial como un centro productor de valor, pero también apostar a la producción de conocimiento como un nuevo tipo de actividad altamente productiva en el mundo. Necesitas infraestructura que no vaya en contra del medio ambiente, con características particulares al medio ambiente tabasqueño y que pueda soportar que durante dos meses no haya actividades. Eso es una cosa muy distinta de entender la cultura, no tiene nada que ver con organizar conciertos y cositas de vez en cuando, sino un proyecto que implica un cambio institucional, por un lado. Por otro lado, se requiere de una nueva cultura de negocios, en donde los inversionistas omitan el deseo de controlar y adueñarse de todo por y que aprendan a asociarse con productores, es decir con ciudadanos de una clase social distinta para integrar alianzas entre los campesinos, que son los dueños de los paisajes, y los propietarios de agencias de viajes y hoteleros. Las únicas alternativas viables es aprender a trabajar en red o asociación, lo cual no se sabe hacer en Tabasco, afirmó. -De no darse un cambio en ese sentido ¿Qué futuro se puede predecir para Tabasco? Se le preguntó al investigador y estudioso de los problemas sociales del estado. Hace dos semanas José Luis Lizama, un investigador tabasqueño del Colegio de México, Etelvina del Rosario Bernart, directora de Psicología del Claustro Sor Juana Etelvina y yo tuvimos, dijo, sostuvimos una discusión muy grande con funcionarios de la Comisión Nacional del Agua, y del Fondo Nacional de Desastres Naturales y Cofepris. Aprovechamos una reunión académica para cuestionar lo que Conagua impulsa ya como línea, que Tabasco no es viable, y su definición oficial de que el problema de Tabasco es que la gente se metió en el camino del agua y que por lo tanto, la opción que salga.
Nosotros planteamos que eso no es un hecho científico sino una propuesta ideológica con la que el gobierno federal se niega a rescatar al estado, para lo cual, también echa la culpa al Cambio Climático, cuando lo que ocurre en el estado todavía no es fruto del Cambio Climático y evidentemente hay muchas alternativas técnicas, sociales y económicas.
-¿Y si las instituciones dejan, a Tabasco y sus habitantes, a su suerte?
Los ciudadanos tabasqueños tiene que exigir que el gobierno federal cumpla con su obligación constitucional de promover la seguridad y el bienestar de la población y para eso, hay que actuar políticamente,
El problema ya está planteado y lo tuvo que reconocer el Gobernador, al retirarse de la mesa del control de las presas, esta planteado, en el sentido de que el gobierno federal está incumpliendo con su obligación constitucional. En cuanto al desempeño del Gobernador de Tabasco frente a las inundaciones, Uribe Iniesta sostuvo que Andrés Granier Melo no sabe como defender a Tabasco. Dicha transformación implica tres retos, había planteado antes en su ponencia: planteó: Superar el tradicional obstáculo de la mala preparación y rendimientos de la mano de obra tabasqueña, particularmente en los sectores de servicios, mediante una transformación total de la educación y una oferta de integración social e incentivos sociales económicos a la productividad que nunca han existido en Tabasco. Superar la limitada visión de negocios que busca, antes que nada el control, la apropiación material y la ganancia inmediata, y se de paso a la asociación, la formación de redes e integración de diversos productores de distinta naturaleza social con beneficios equitativos.
Esos objetivos implican, obviamente dijo, superar el “arcaico patrimonialismo” y cerrazón del sistema político local.
Se requiere, crear un nuevo orden político que no vea a la política como un objetivo meramente pecuniario, sino como un medio de integración social que estimule y potencie la identificación de los diversos grupos sociales en las tareas colectivas de sustentación del sistema urbano como de las instituciones sociales y las empresas productivas sociales, mixtas y privadas.
El investigador del CRIM sostuvo que los políticos de la entidad, en lugar de instalarse en la cumbre de la pirámide económica del todo social, deben verse como organizadores y facilitadores de la organización económica y promover una sensación de integración, equidad y justa redistribución de los niveles sociales.
“El mayor daño que sufrió Tabasco con su modelo de desarrollo, y al mismo tiempo la clave para adaptarse en un nuevo papel de la nueva organización regional, está en el desarrollo del capital humano”,agregó.
