El pasado domingo se llevó a cabo en algunas de las principales avenidas de la ciudad el desfile con motivo de la celebración del Día de Reyes, organizado por el Mago Chontal, y al día siguiente se lanzó un comunicado, donde se mencionaba que en dicho evento había servido para hacer propagando en favor de Javier May Rodríguez, titular de Fonatur.
De inmediato, algunos medios aprovecharon para subir fotos de personas que portaban playeras en referencia a la leyenda “Nos subimos al Tren”.
Sin embargo, un personaje político se subió al escenario con el tema y empezó a señalar, denostar y acusar. Se trató del senador del PRD, Juan Manuel Fócil, que, sin duda, no es el personaje idóneo para hacer críticas sobre desvíos de recursos, o hablar de democracia. ¡No, señor!
Juan Manuel Fócil debería estar vetado para realizar señalamientos. Su hoja de vida política es el referente para transparentar cómo ha llegado a formar su coto de poder en el Sol Azteca.
Recordamos lo que en cierta ocasión mencionó Darvin Ballina, ex dirigente del PRD en la entidad: “no votaría por Fócil para la gubernatura, ya que esta persona tiene secuestrado al partido junto a un grupito”.
Y si alguien conoce al senador es su propia gente, pero esa que se ha mantenido firme en un partido que tuvo sus mejores momentos cuando Andrés Manuel López Obrador lo impulsaba y lo abanderaba.
Luego, en efecto, fue secuestrado, y no por los fundadores del partido, sino por ciertos empresarios que vieron sólo poder y una manera de hacer dinero con las candidaturas, se trataba de colocar al mejor postor en tales posiciones.
Son tiempos de mucho golpeteo. Cualquiera tratará de llevar hacia las cuerdas al oponente. Así la grilla.
