Juanito y la imaginación desbordada
No cabe duda que en Tabasco siempre hay pasto seco para hacer de cualquier asunto una fogata y si se puede un incendio. Escuchaba al opinólogo Juan José Rodríguez Prats lanzar una serie de acusaciones al gobierno estatal a partir de supuestos mezclados arbitrariamente con hechos.
No resulta extraño que el “ilustre chiapaneco” se lance a la primera oportunidad a devorar un micrófono. Y si puede la agarra contra su virtual enemigo en turno. Ahora la ha timado contra Arturo Núñez, como un tiempo la tomó contra Andrés Manuel López Obrador. Tiene sus sinrazones, pero anotemos primero lo más reciente dicho por Jotajota.
Sostiene Rodríguez Prats que no está de acuerdo con la solicitud de préstamo hecha por el gobierno estatal que encabeza Arturo Núñez. Tiene todo el derecho en no estar de acuerdo, pero tropieza con su propia lengua al exponer sus –digamos- argumentos.
De acuerdo al ex priista y ex panista, efímero secretario de gobierno con Manuel Gurría, el gobierno de Tabasco estaría incurriendo en una ilegalidad si aplica en pago de salarios el empréstito de 700 millones de pesos que solicita para el Programa Integral de Seguridad Pública. Leyó usted bien: sería un delito que hiciera algo que no ha hecho.
Pero aún más, dijo Juan Rodríguez: aunque el gobierno informa que utilizará el dinero en herramientas para la investigación y tecnología, “da la impresión de que se contratará más personal”. O sea que “da la impresión” que utilizaría el dinero para gasto corriente. Y eso está prohibido por Ley.
Pues a mí no me da la impresión, sino que resulta obvio y explícito que Juan Rodríguez sólo está especulando y emitiendo juicios sobre supuestos. Las irregularidades que denuncia Jotajota están en su cabeza, en su prolífica como su imaginación.
Si usted escucha bien las intervenciones en la radio del ilustre “Chichonal” (porque nació en Chiapas y le hace daño a Tabasco), acude a una retórica que hace aparecer cosas que supone como hechos consumados. Y claro que engaña: dice que si esto sucediera entonces se viola la ley. Pero no ha sucedido, sin embargo busca dejar en quien lo escucha la duda. Y de paso descalifica.
Las enseñanzas de Don Juan resultan evidentes: para Jotajota el hubiera sí existe.
¿Qué pasa si los diputados aprueban la solicitud de préstamo?, le inquiere su interlocutor.
Juan Rodríguez responde muy orondo: “Incurren en graves responsabilidades, hablamos de la Cámara y del Ejecutivo, hablamos de que se está violando la Constitución y esto está sancionado en las leyes secundarias”.
Ajá. Ya están violando la ley sólo porque Juanito lo pensó. Bueno, qué se le va a hacer si ya sabemos cómo es.