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La Verdad del Sureste

Justicia

Cultura política democracia y valores


La independencia de la justicia es uno de los indicadores más importantes para construir una democracia de calidad en cualquier país. 

    Esto supone que es indispensable cerrar el paso a dos fenómenos: la politización de la justicia y la judicialización de la política. 
    El primero tiene que ver con la conformación de la función judicial, es decir de qué manera intervienen los actores políticos, los partidos e, incluso, los poderes de facto en el nombramiento de los jueces, los cuales en muchos de los casos limitan su acción y condicionan su carrera; mientras que el segundo tiene relación con la manera cómo se logra el juzgamiento de las personas que generan incomodidad al poder de turno. Se usa la justicia para perseguir. 
    Por las razones expuestas es necesario que la función judicial esté integrada no solo por los mejores juristas, sino también por actores independientes de cualquier grupo político o económico, pues solo así se tendrá una justicia de alta credibilidad y, por lo tanto, que contribuya a la calidad de la democracia. 
    ¿Por qué una justicia independiente contribuye a la democracia? Porque los ciudadanos son juzgados bajo los mismos criterios, en igualdad de condiciones, siguiendo el debido proceso, en un marco de Derechos Humanos, garantías procesales, presunción de inocencia y capacidad de defensa. 
    ¿Qué sucede cuando en un país, cualquiera que este sea, no hay independencia de la justicia? Varios fenómenos. Uno de los más aberrantes es la impunidad de los corruptos, porque el poder guarda las espaldas de quienes están a su servicio. Otro efecto es la postergación de investigaciones importantes y luego viene el olvido. 
    Un tercero es el chantaje judicial o la judicialización a quienes descubren, advierten y comprueban casos de corrupción. Un cuarto es la incredulidad y EL descrédito que se genera en la población, debido al mal desempeño de las instituciones de la democracia. Por todo ello la independencia judicial es imprescindible y debe estar en constante perfeccionamiento profesional. Necesitamos jueces con máximos éticos y altos estándares de calidad. 

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