De modo que ese submundo amarillento y hasta esquizofrénico de la información con que se bombardea a la sociedad tabasqueña, nos mantiene alertas pero acostumbrados a todos los eventos de ese mismo rasero, porque la cotidianidad les da ubicación de ambiente natural, como por ejemplo que Peña Nieto se haya destapado como aspirante presidencial, no sorprende a nadie; que el Peje está recorriendo el país y reiterando su ataque hacia las mafias que controlan el poder en México, ya es discurso conocido; que Granier y el PRI digan y requetedigan a los funcionarios del régimen, que el que quiera hacer política tiene que dejar el cargo, no sorprende porque nadie les hace caso; que el diputado líder del Congreso se mande a hacer encuestas para conocer su nivel de popularidad, no sorprende porque su popularidad ya se sabe que es doméstica; que la Diputada Lorena se publicite en spots proponiendo solución al problema del alto costo de las tarifas eléctricas, no sorprende porque ese es su controvertido modo de vida; y acaso lo que sí alcanzó realce fue la pacífica y civilizada elección interna del PRD Estatal, que si nos sorprendió positivamente; así como el nombramiento del Dip. Juan José Peralta Fócil como líder de la fracción parlamentaria del PRD, que también fue una sorpresa alagüeña; o que el PRD y sus probables candidatos como Arturo Núñez se mantiene desde hace unos años como puntero, ya no sorprende porque forman parte del haber consciente de la sociedad, y por lo tanto son contados los acontecimientos que en un momento dado se tornan en sobresalientes y ocupan un lugar relevante, como el caso de la encuesta que Mitofsky que con carácter de sondeo, dio a conocer sobre la realidad del ambiente y de los personajes de nuestro elenco político de uno y otro partido. Y claro que este acontecimiento como estaba previsto por quien la mando a hacer, cumplió sus propósitos de conmover a los estratos de nuestro entorno,- aunque no a las conciencias ciudadanas-, porque ahora resulta que una encuesta de una casa prestigiada sin duda como Mitofsky, revuelve el mare mágnum y prácticamente nos quiere decir en síntesis:
“Miren tabasqueñitos, eso que ustedes creen que en Tabasco va ha haber alternancia, no es cierto, y lo que deben de creer es que va a haber más de lo mismo”, o sea que como se dice en el habla popular, ¡estamos acabados tatita! Nosotros creíamos que era conciencia popular lo de la alternancia a nivel del gobierno estatal, pero Mitofsky, nos dice que no es cierto, que el PRI y Mayans están más altos que la torre del mirador del puente de Las Gaviotas. Eso si sorprende, porque al amparo de Mitofsky se pretende cambiar la conciencia de la realidad política de Tabasco. Pero así es este negocio, en que las encuestas favorecen a quien las manda a hacer, -desde luego, cuando estos instrumentos se utilizan como parte de la clásica estrategia priísta, para cimentar sus futuros triunfos electorales, triunfos que pretende obtener mediante los consabidos métodos de corrupción electoral como la compra y coacción del voto, el fraude electoral, al fin que por lo que se ve, el Instituto Electoral del Estado está disciplinado al mando gubernamental, para así salir diciendo al final con la mas rampante careta de cinismo, que el triunfo ha sido de ellos, que eso de que nosotros los ciudadanos tabasqueños creíamos que iba a haber alternancia era sólo un sueño.
Que es mejor que todo siga como está y que Tabasco y los tabasqueños todavía aguantamos otros seis o doce años de atraso y demagogia, que al fin con Peña Nieto y la mezquina mafia del poder que representa, y teniendo aquí como gobernador a un bailarín guapo, aunque sea en decrépito, como Mayans, que más le podemos pedir a la vida. Pero esta realidad que nos agobia a los tabasqueños, -merced al gobierno de Granier y su pandilla, en la que destaca Humberto Mayansse ha tornado tan insoportable que ni ésta ni mil encuestas más nos harán cambiar de parecer. Hace 30 años, éramos el estado puntero en el sureste, ahora somos la cola, o el cabús como dicen unos. Seis años mas de granierismo licuado con mayancismo, nadie lo soportaría. Y a esta realidad no la desconfigura ninguna encuesta, aún cuando éstas las hagan Mitofsky y asociados, al fin de en casos como éste, Mitofsky está haciendo gala de las primeras cuatro letras de su nombre, o sea, mito.
