LAS PROCU´S Y LOS ARREGLOS
El Gregueriano: ¿Cuál es más de culpar, aunque cualquiera mal haga: la que peca por la paga (PGR y procus locales) o el que paga por pecar (Yárrington y otros muchos)?
En Florencia, el jefe de los narcogober´s priistas (Tomás Yárrington) logró aplazar su audiencia para extraditarle a USA (al 21 de septiembre). Amenazante retó a sus socios y amigos en el gobierno –Peña salió a defenderle 2 días después de que lo acusaron en EU de narco-, a que lo extraditen; dijo ser “un perseguido político” (significa, “si me chingas, suelto la sopa en USA y ¡sálvese quien pueda!).
Yárrington ha comenzado a entrar en dudas respecto al pacto de impunidad que convino con los priistas, panistas y gobierno. Al igual que en otros muchos casos sonados de apabullante corrupción y de notorias e incontrastables relaciones de amistad y de negocios con narcotraficantes y bandas del crimen organizado con miembros de la cúpula pripanista, en con Yárrington la protección y el manto de impunidad es evidente.
La impunidad le cubrió un arco de más de 19 años. Dejó el mando de Tamaulipas en 2005 y fue hasta 2014 que se le comenzó a perseguir en serio -más que nada a causa de las presiones del gobierno de EU-.
Ejemplo de contubernio narco-gobierno. En EU, Yárrington enfrenta 11 cargos que conllevan la cadena perpetua, en México –por amarres, convenios e impunidades pactadas- sólo es imputado de delitos con pena máxima de 15 años.
Mientras que los cargos que le imputan dos cortes de Texas son mayores, los formulados en México por el gobierno panista de Fox y FeCal y ahora del priista Peña, son blandengues.
Para EU (según los 11 cargos que enfrenta en ese país) el exgobernador de Tamaulipas, desde 1998 como candidato del PRI a la gubernatura y hasta 2013, tuvo actividades delictivas con dinero público, y en 2 cortes distintas del Distrito de Texas, EU, Yárrington está acusado de fraude, asociación delictuosa, vínculos con el crimen organizado, robo de dinero público, lavado de dinero y evasión de la justicia, en México se le consideraba un gran político y exitoso empresario que incluso financiaba al PRI y los Procu´s Generales de la República le rendían pleitesía y le cobijaban para su protección.
Mientras que desde el 22 de mayo, EU formalizó su petición de extradición, argumentando que Yárrington había sido acusado de delitos como tráfico de estupefacientes, lavado de dinero y fraude bancario (por tal razón EU tiene preferencia para su extradición), México a regañadientes hasta el día 31 de mayo presentó su solicitud, alegando el delito de tráfico de drogas con una documentación realmente floja y negligente como para demostrar que no hay interés del gobierno mexicano a que se le castigue.
De acuerdo con el artículo 15 de la Convención Interamericana sobre Extradición, cuando hay más de un país solicitando la extradición de una persona por delitos diferentes “se dará preferencia al Estado que reclame a la persona por el delito que sea sancionado con pena más grave según la ley del Estado requerido. Si se tratare de hechos diferentes que el Estado requerido considera de igual gravedad, la preferencia será determinada por la prioridad del pedido”.
La investigación de la justicia de EU, fundante de la petición de extradición a ese país, asienta que tendría que responder por delitos que se probaron desde 2013 por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), el Departamento de Seguridad Interna, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y el Buró de Investigación Criminal (FBI).
Según la investigación e EU, en 1998 y como candidato del PRI a la gubernatura, Tomás Yárrington comenzó a recibir sobornos por parte de las organizaciones del narcotráfico que operaban en Tamaulipas. Aunque se desconoce el monto exacto que recibió como candidato, la demanda estadounidense señala que fueron “millones de dólares” que fueron cobrados por la policía estatal que después controlaría Yárrington para permitir actividades delictivas.
Desde esas fechas hasta 2014, Yárrington fue protegido por los Procuradores Generales de la República priistas y panistas. Y por las procu´s estatales.
Conspiró con el crimen organizado y en operaciones de lavado de dinero y robo de recursos públicos; durante toda la gestión de Yárrington —febrero de 1999 a diciembre de 2004— siguió recibiendo una cuota de parte del crimen organizado para permitir distintas actividades delictivas. “Durante ese tiempo el Cártel del Golfo importó y distribuyó varias toneladas de cocaína y mariguana”, cita el texto.
Los registros de la DEA muestran que desde 2007 y al menos hasta 2009, Yarrington acordó con las organizaciones del narcotráfico el acceso “sin obstáculos” de grandes cantidades de cocaína desde y hacia el Puerto de Veracruz, México, “a cambio de un porcentaje por cada carga”.
PGR y procu´s locales ¿Qué hicieron en ese lapso en contra de Yárrington? Visiblemente le protegieron y le dieron salvoconductos.