LIMPIAR SEGURIDAD, EDUCACION Y SALUD.
PRIMERO: SALUD
Los medios publican el robo de diez millones de pesos en medicamentos que pacientes con VIH requieren, así como medicamentos para otras enfermedades, esto sucedió en Tamaulipas; aquí en Tabasco no en un día, sino durante doce años se cometieron robos en todos los hospitales (SS) de medicamentos , recursos económicos (dinero) y prácticas de « moches» sin que sepamos a ciencia cierta cuánto es el robo y quienes son los rateros.
En el sector Salud del Estado se puede decir que los principales funcionarios de este sector (antes de Núñez) se dieron a la fuga, tal vez por temor y desconfianza a ser víctimas de venganzas del régimen nuñista; pero ahora que el gobierno de Núñez es compañero del mismo dolor y mala fama deben aparecer y comparecer con la confianza de que las cosas en Tabasco han cambiado y que «quien nada debe, nada teme», y presentarse ante la autoridad correspondiente con la certidumbre en la sinceridad del Gobernador López Hernández de ser garante de la seguridad de los tabasqueños y de la independencia de una Fiscalía del Estado respetuosa de los derechos humanos y garantías constitucionales.
Hasta hoy son simples especulaciones, posiblemente conjeturas de medios, lo cierto es que la vida de los tabasqueños se puso en riesgo durante el gobierno de Arturo Núñez (así le llamaban al finalizar su gobierno) en donde desfilaron cuatro secretarios responsables de la Secretaría de Salud , se inició con el doctor Toledo excelente médico, de limpia trayectoria que fue víctima de la perversidad del gobernante perredista que de igual manera dirigió con saña y mala fe sus baterías en contra del general Audomaro y del maestro Lara, ordenando publicar que siendo estos amigos de AMLO, éste se los había impuesto pero que no servían y eran culpables de todos los males en salud, seguridad pública y educación.
Los resultados los tabasqueños lo saben: no lo dejaban meter mano en el presupuesto y tenía urgencia de meter gente de su « confianza”.
En Salud desfilaron después del doctor Toledo, el doctor Arroyo de reconocida honorabilidad que no duró mucho en el cargo y prefirió renunciar antes que manchar su reputación.
Y después, la hecatombe se inicia con un señor inexperto, sin la calidad profesional requerida por el sector salud pero obediente, disciplinado, y educado al «sí señor, lo que usted ordene», este abogado fue premiado por Núñez con una patente de Notario, antecedentes y expediente que deben ser revisados escrupulosamente, por qué? porque al examinarse las cuentas del doctor Serna podía descubrirse que también está embarrado, aunque lo esté o no lo esté le resulta cita en la carpeta de investigación que en tal caso se inicie y al final se determine cómplice por omisión, si no .....el corrido lo dirá . Eso que ni qué.
Así sea.