EL LITRO DE GAS A 9.65
El Gregueriano: Gobiernos priistas y panistas buscan ahorcar por el bolsillo.
Hagamos hincapié en un punto que la ciudadanía tabasqueña no valora por su natural deseo de que las mejoras a su bienestar se den de inmediato.
El Estado de Tabasco fue creado el 31 de enero y admitido oficialmente el 7 de febrero de 1824, Estado número 13. Fundador de la federación. No obstante eso y a pesar de la prosapia y estirpe de Tabasco como Entidad Federativa, la Federación le ha tratado mal. Tabasco debería recibir un trato especial y ser resarcido por todo lo que ha dado a la nación. No es así.
La historia del Estado demuestra que siempre y permanentemente la Federación impone sus políticas públicas, sean o no benéficas para los tabasqueños; cuando se oponen las fuerzas vivas de Tabasco a las políticas que impone la federación, el centralismo se las ingenia para hacer su voluntad.
Subyugada la Federación por varios miembros de la cúpula de tinte y símbolo contrario al del gobierno en el Estado, mantiene una acérrima política de concentración de poder y de la economía que asfixia.
La SHCP siempre le cobra, con rigor exacto, impagables deudas a los Estados. En el primer semestre de 2013, extorsionó a los Estados gritándoles: la deuda estatal y municipal llegó a 443 mil 38 millones de pesos, monto que significó un aumento de 8 mil millones de pesos con relación al saldo de 2012. Pero la SHCP no admite que el gobierno federal se endeuda decenas de veces más que los Estados, y saca raja de las finanzas de las Entidades Federativas para amortiguar su endeudamiento irresponsable, desenfrenado e injustificable. Aplica la Federación política de endeudamiento muy por encima del crecimiento económico. La reforma hacendaria y el paquete económico tienen el objetivo manifiesto de ser una política fiscal contracíclica. Esta política la viene aplicando rigurosamente la Federación desde 2006: el gasto dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación es el triple de lo previsto y proyectado como ingresos de la Federación. El resultado, préstamos y endeudamiento para financiar el gasto desenfrenado del gobierno federal y al mismo tiempo, ahorcamiento a los Estados y municipios negándoles sus participaciones.
La irresponsabilidad es total. No se construye la Refinería de Tula, Hidalgo –desde 23 de septiembre de 2013 se supo no se había destinado ni un centavo para ella-, pero si se compra un avión Boing 787-8 Dreamliner, considerado el más caro del mundo –el TP1- para los viajes presidenciales con valor de 7 mil 520 millones de pesos, mas 1 mil millones para acondicionarlo –7 de octubre de 2014-; cantidad con la que se podrían construir, por ejemplo, 8 hospitales con 200 camas, 11 quirófanos, para atender a unas 240 mil personas. La refinería podía generar cuantiosos ingresos. El avión genera ya irreverentes gastos. No se construyen hospitales ni se les dota de medicamentos a los que funciona en ruinas en el territorio, pero si se compra otro avión en 8 mil millones de pesos para el Secretario de la Defensa y otro en 79 mil millones para el Procurador General.
La corrupción también es total: se prefiere comprar un objeto suntuario como el avión –previo probable moche a la empresa que vende- o construirse una mansión que insulta a los pobres de México –que ya suman 55 millones 400 mil personas- y afrenta a los millonarios –muchos de ellos sus cómplices en la perpetración de la desigualdad monstruosa- cuyo valor admitido por Presidencia es de 7 millones de dólares (construida en Sierra Gorda 150, Lomas de Chapultepec) –más de 86 millones de pesos-.
De 2006 hasta 2013 el crecimiento real de la deuda del Gobierno Federal fue de, en promedio anual, de 3.7%; en cambio el del PIB fue del 1.3%, esto significa que el Gobierno Federal se está endeudando por encima del crecimiento económico y de sus ingresos. En términos llanos: es como si usted ganase al mes 1300 pesos y se gastase 3700 –y esa deuda acumulada súmela por 18 años y tendrá su pavoroso resultado-. La pésima administración de los gobiernos del PAN y su galopante corrupción, llevó la deuda a la suma record de 115 mil 800 mdd en enero de 2012; y la deuda externa del gobierno federal se agrava con la ineficiente e incompetente administración priista de Peña: para 2015, el saldo neto de deuda del gobierno federal crecerá porcentualmente del 30.4 a 34.8% del PIB.
La deuda pública del gobierno federal, al terminar el sexenio del priista Peña, será del 55% en proporción al PIB; o sea, no sólo no reducirá su desenfrenado gasto el gobierno Federal, sino que incrementará su deuda. De antemano, del PIB que se obtenga a futuro ya se tendrá hipotecado el 55%,