En el Estado de Tabasco se han presentado acontecimientos lamentables, vinculados con el proceso electoral, que no deben pasarse por alto. A partir del reciente llamado a activarse que hiciera a los seguidores de MORENA su candidato a Presidente de la República, estamos ante una espiral de violencia. En la medida que pasan los días, las agresiones están sembrando miedo y confrontación a niveles preocupantes para la convivencia armónica de las personas, su entorno familiar y social. Esta política orientada a convertir la discrepancia en ruptura, es muy peligrosa en el presente y dejará secuelas muy lamentables en el futuro. A nadie le asiste el derecho a convertir estos comicios en una especie de “Guerra Santa” que justifique la violencia en aras de defender a la opción política de su preferencia.
Un buen ejemplo es lo ocurrido el día de ayer, después de un evento en Ocuiltzapotlán, Municipio de Centro, un grupo de provocadores con pancartas y vestimentas de MORENA, intentaron agredir a nuestro candidato a Gobernador Gerardo Gaudiano, afortunadamente sin éxito. El propósito no pasó a mayores gracias a la prudencia con que se respondió a esta agresión planeada. Preocupa más que el hecho se agrega a otros, que iniciaron con agresiones verbales y textuales y han llegado al extremo de atentar contra la vida humana, hechos grotescos por todos conocidos. Esto es en extremo grave y nos debe llevar a tomar medidas inmediatas para ponerle freno a la escalada de violencia.
Se corre el riesgo de que la pasión se desborde y estas acciones se generalicen si no hacemos cada uno lo que correponde. Es indispensable que todos contribuyamos a reencauzar el orden público, evitar la agresión y la provocación. La violencia es propia de quien actúa con desesperación ante el avance de otro, es un síntoma de impotencia buscar suprimir el derecho ajeno. Quienes abrazan, por fanatismo, la idea de que el candidato de su preferencia esta predestinado a ganar por la fuerza o quisieran decretar su triunfo anticipadamente, están sujetos al imperio de la ley y no tienen ninguna justificación para emplear la violencia en cualquiera de sus modalidades en el intento de evitar el proselitismo de sus adversarios políticos. El voto es el camino para buscar el cambio en una democracia, no el uso de la fuerza.
A los militantes y simpatizantes del PRD y a los miembros de los partidos que integran la coalición por Tabasco al Frente, los exhorto a mantener la calma y consolidar sus tareas en la búsqueda del voto, sin temor. Todos los partidos políticos, candidatos y autoridades, en los diferentes ordenes de gobierno, debemos comprometernos a ser garantes del Estado de Derecho, así como en preservar las mejores condiciones para el desarrollo de estos comicios. Las autoridades deben hacer lo propio y reforzar su atención en prever, atender y responsabilizar, dentro del marco de la Ley, a quien pretenda o realice actos para fracturar la paz pública, la garantías individuales, el Estado de derecho y la certeza jurídica de la elección del primero de julio.
Ing. Francisco Curi Pérez Fernández
Delegado Nacional del PRD.