Llaman a paristas de SSP no caer en actos violentos
“Sabemos que a diario arriesgan su vida” y sus demandas laborales son justas, pero deben buscar los canales adecuados para presentarlos sin abandonar sus funciones, porque de ello dependen la seguridad de la familias, manifiesta el presbítero Ever Torres Hernández, presidente del Sínodo de la Iglesia Nacional Presbiteriana en Tabasco
Villahermosa, Tab., 26 de marzo.- En el conflicto de los policías se debe seguir privilegiando el diálogo y ambas partes deben cumplir los compromisos asumidos: el gobierno las demandas que sean justas y los paristas, regresar a sus áreas de trabajo, coincidieron en señalar líderes religiosos entrevistados por este diario.
El presbítero Ever Torres Hernández, presidente del Sínodo de la Iglesia Nacional Presbiteriana en Tabasco, propuso que los policías asuman su compromiso de cuidar a la ciudadanía y sobre la marcha, el gobierno les vaya resolviendo los planteamientos justos porque están faltando a un gran compromiso, a una gran responsabilidad con la ciudadanía, expuso.
Las peticiones de los uniformados, los reclamos en lo que concierne a mejores prestaciones, herramientas y mejores condiciones de trabajo, son justas y legítimas, opinó el presbítero Torres Hernández quien dijo que el salario de un trabajador, no está a negociación, es la seguridad de ellos y su familia,” sabemos que a diario arriesgan su vida, solo que el planteamiento deben hacerlo de una manera correcta”.
Añadió que se deben buscar los medios adecuados, no caer en actos violentos; se debe procurar la integridad física de las personas, los policías deben regresar a sus puestos y no dudar en que el gobierno buscará una buena solución, una salida que beneficie a la ciudadanía”, sostuvo.
“Sabemos que sus demandas laborales son justas, su trabajo es de continuo riesgo y consideramos que el gobierno no está rechazando sus peticiones de mejoras laborales. Nosotros como iglesia estaos orando por nuestras autoridades por nuestro pueblo”, finalizó Torres Hernández.
Por su parte, Alberto Hernández Saucedo, Pastor General de la Iglesia Cristiana “Egeiro”, opinó que el levantamiento de los mandos policiacos no es más que una manifestación que el hombre tiene una necesidad de establecer una cultura “porque el problema no es el gobierno, es el ciudadano, porque tenemos una mala manera de vivir, una falta de cultura”.
Y puso como ejemplo, al asiático país de Japón, donde un trabajador llega hasta la estación en su bicicleta, la deja allí para abordar el tren; sale de su centro laboral y va por su bicicleta para regresar a casa y allí la encuentra”.
Cosa que no observamos aquí, donde tampoco hay presupuesto para ponerle un policía a cada ciudadano, aquí es la cuestión que cada uno de nosotros debe buscar cambiar, practicar los valores, porque de nada sirve conocerlos sino los vivimos”, afirmó.El pastor dio otro ejemplo: en Guatemala hay un ciudad que se llama Almolonga, donde el 95 por ciento de sus habitantes, son cristianos y no se necesita de policías, pero tampoco hay cantinas ni cárceles, no hay maldad, pero fue la actitud del pueblo la que tuvo que cambiar primero.
Cuando se le pregunta al presbítero si las condiciones de nuestro pueblo, nuestro lugar, pueden cambiar, puede revertirse, enfático responde que sí, pero insiste: no es algo que sea competencia del gobierno, cada ciudadano tiene que cambiar su actitud, su cultura.
En el caso de los policías en revuelta, tienen que ponerse de acuerdo con el gobierno, tienen que dialogar, darle el poder a la palabra, que Jesucristo creía tanto en ella que El mismo se llamó: Verbo.
“Nosotros tenemos la certeza que el gobierno tiene la capacidad de llegar a una solución; el problema real de la anarquía es una falta de cultura y el ser humano no podrá alcanzar un nivel un nivel cultural si no lo practica, si no lo vive”.
Es necesario, insistió Hernández Saucedo, descubrir que en cada uno de nosotros hay algo llamado valor humano y esto hace reconocer a cada persona su posición en cualquier ámbito de la vida.