En estas horas de definición y deslindes, el gobernador Javier May Rodríguez, no se anduvo por las ramas en la conferencia matutina de ayer. Lo dijo con todas sus letras y de viva voz para que se escuchara y se entendiera bien el mensaje:
“Quienes estuvieron antes que nosotros tendrán que explicar todo esto (presuntas relaciones de complicidad) y quienes informaban también tendrán que explicar si tenían información de que había pacto con la delincuencia organizada”.
Este emplazamiento público fue directo a sus destinatarios. Los señalamientos no dejan lugar a dudas de que en el combate a la inseguridad se topará con lo que se tenga que topar, sin ocultamientos ni complicidades.
Queda claro que no importa si pertenecen al mismo partido o a la oposición, no habrá encubrimiento, quien haya pactado con delincuentes tendrá que asumir las consecuencias. No es sólo la sospecha fundada de que hubo vínculo con la maña, sino también se tiene la certeza de que maquillaron las cifras sobre la incidencia delictiva, en especial los homicidios dolosos y las extorsiones.
Esa frase del gobernador es contundente: “Ocultaron las cifras y fue grave el daño que le hicieron a Tabasco, ese silencio le costó mucho al estado”.
La sospecha recae sobre todo en la Fiscalía General del Estado por ser la instancia que reporta, mes con mes, todas las carpetas de investigación de los delitos cometidos en la entidad a la plataforma del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
El principal responsable de la FGE era Nicolás Bautista, de modo que tendrá mucho qué explicar del por qué el ocultamiento de las cifras delictivas.
PARA
BARRIDO
Y REGADO
Por primera vez el mandatario se refirió a esa célula o grupo delincuencial que en el sexenio pasado controlaba las actividades ilícitas y que es conocida como “La Barredora”. No hizo falta que se mencionara su nombre para que los entendidos captaran lo que quiso decir cuando refirió que era “vox pópuli” quién encabezaba esa organización criminal.
El imaginario colectivo sí lo hizo, pues conoce versiones periodísticas publicadas en medios nacionales acerca de quién es el “Comandante H” y la razón por la cual la delincuencia, como dijo el gobernador, echara raíces en el estado, y a finales del año pasado se les saliera de control por incumplimiento de acuerdos inconfesables.
Eso explica del por qué deliberadamente se quiere vincular al Ejecutivo estatal con un grupo delincuencial con falsos mensajes de supuestas complicidades, estrategia dolosa y perversa de quienes sí mantienen esa relación cuando era su responsabilidad combatir a los malos.
El gobernador Javier May tiene claro que hay una campaña de mantas promovida por los grupos delincuenciales para presionar a su gobierno con la intención de que los dejen operar como lo hacían con el “Comandante H”.
Por ello ha insistido en que su gobierno no pactará con criminales y de paso reprochó a los medios de comunicación que antes callaban y ahora magnifican los hechos violentos registrados en lo que va de su administración. Esa actitud, dijo, no daña a su gobierno, sino que le siguen el juego a la delincuencia.
Y ya que hablamos de los medios y periodistas afines al grupo político que fue desplazado del gobierno, ayer de nuevo pusieron a circular un falso mensaje de un supuesto explosivo hallado en las inmediaciones del Parque Centenario donde se realizó anoche el concierto del cantante mexicano Luis Miguel.
La imagen que utilizaron para propagar el mensaje apócrifo es de un hecho registrado en Ecatepec, Estado de México, en 2018. También resultó falsa la información de la supuesta colocación de una cartulina con un mensaje amenazante en la Deportiva de esta ciudad.
Quisieron sembrar temor entre el público que asistió anoche al concierto de Luis Miguel, que por ser un evento masivo se montó un dispositivo de seguridad para garantizar el orden durante su desarrollo.
Y si el gobernador pintó su raya, el comandante de la 30 Zona Militar también. El general Francisco Morán González, respondió enérgico a una pregunta relacionada con las mantas que incriminan falsamente a quienes están ahora a cargo de la seguridad en el estado.
“No le voy a dar vínculo ni voz a un delincuente y a un cobarde”, dijo. Y fue directo con los medios que escandalizan con estas falsas acusaciones: “No le voy a dar voz a un cobarde, si ustedes quieren únanse a los cobardes”.
No existe ningún vínculo con la delincuencia, ha dicho el general. “Tengo toda una vida entregada al servicio público”, aseguró el jefe militar. Defendió su honor y honestidad, su hoja de servicio en el Ejército. En esos mismos términos se expresó de quienes están al frente de la SSPC.
