• La Verdad del Sureste |
  • Martes 24 de Febrero de 2026

Los de abajo

Claudia y Harfuch: todo el apoyo al gobierno de May

Publicado el:

Alejandro Hernández


El creciente clima e inseguridad en el estado, se tiene que decir, no se instauró con la llegada del nuevo gobierno estatal, sino que echó raíces en el sexenio pasado, aunque ya venía desde Roberto Madrazo por lo menos. A este gobierno se le quiere atribuir toda la responsabilidad de lo que está pasando. Le ha tocado lidiar con un problema provocado y heredado por quienes simularon combatir a la delincuencia cuando en realidad sus principales jefes policiacos formaban parte de ella.
No es una afirmación a la ligera. Hay informes y reportes de inteligencia del gobierno federal que advirtieron esas relaciones de complicidad por lo menos desde hace dos años y poco o nada hizo la autoridad estatal.
Negaron esos vínculos pese a las evidencias. Descalificaron esos reportes de inteligencia por ser, según ellos, versiones de delincuentes “resentidos” por su captura. El tiempo ha puesto a cada quien en su lugar. Las dudas que en un momento generaron esos informes se han ido disipando y confirmado la veracidad de lo ahí escrito y descrito, la radiografía criminal, su estructura operativa y los mandos implicados en esas actividades delictivas., hasta sus alias y el nivel jerárquico que tenían.
Nunca fueron la solución, sino parte del problema de la inseguridad. No se combatía, se simulaba; no pasaba lo que actualmente ocurre con la violencia y ejecuciones, porque todo estaba bajo control y sólo aquellos que querían salirse del huacal o competir con ellos, pagaban las consecuencias.
En el mundo criminal hay acuerdos, pactos, alianzas, códigos y cuando se rompen, se desatan los demonios. Eso pasó hace casi un año en la misma morada del llamado “Comandante H”. Esa noche aciaga, la víspera de la navidad, se rompió la paz entre “la familia”, se acabó la tranquilidad en el estado.
Engañaron a los tabasqueños con el cuento de que se combatía al crimen organizado y las consecuencias la están pagando quienes no tenían ni tienen ninguna vela en ese entierro. En este asunto las autoridades del pasado no son las únicas responsables. Hay otras y otros por acción y por omisión que están obligadas a dar una explicación del por qué prefirieron mirar hacia otro lado y no decir lo que realmente estaba pasando.
Es genuina la preocupación de diversos sectores sociales ante la violencia desatada por la disputa de la plaza que, hasta hace poco sus administradores la controlaban y perdieron su control por acuerdos incumplidos y traiciones.
LA LUPA A MADRAZO CADENA
Y en esta disputa entre criminales, lamentablemente pagan justos por pecadores. Muere gente inocente, que no tenía por qué morir, pero por desgracia estaba en el lugar equivocado en el momento más inoportuno.
Lo que no se vale, es que quieran sacar raja política de una tragedia y ahora se desgarren las vestiduras, como el bribón metido de empresario Carlos Madrazo Cadena, quien hoy dice ser representante del sector empresarial cuando sabemos cómo forjó la fortuna que tiene, producto de sus latrocinios durante el gobierno de Manuel Andrade Díaz.
Este exgobernador Andrade es el menos indicado para criticar al gobierno de Javier May por la inseguridad. No tiene autoridad moral, sino amnesia. Nada más hay que recordarle que aquí los zetas sentaron sus reales durante su gobierno, tolerados por él.
Ahí están los asesinatos de Ponciano Vázquez Lagunes y de Walter Herrera, y del bazucazo al palacio municipal de Cunduacán cuando sicarios quisieron rescatar al “comandante” Mateo, líder zeta, detenido por un pleito de cantina, ocurridos en las postrimerías de su gobierno.
Así que no le queda al político bufón darse ínfulas de honorabilidad o erigirse en juez severo si tiene también una cola que le pisen.
Tampoco los que hoy se desgarran las vestiduras y editorializan políticamente los lamentables sucesos, para vociferar que hoy “les duele mucho Tabasco” y se preguntan que cómo llegamos a esto que está pasando, pero no se atreven a decir quién o quiénes son los verdaderos responsables de que esta violencia haya echado raíces en el estado.
No lo harán porque pesan más los intereses políticos y económicos que la ética periodística. Durante seis años ni cartas ni posicionamientos que cuestionaran al poderoso, porque poderoso caballero siempre será el señor dinero.
Ahora, desde el gobierno federal, el mensaje de la presidenta Claudia y del zar anticrimen García Harfuch es claro: todo el apoyo a Javier May, hasta donde tope.